miércoles, 20 de marzo de 2013

OBESIDAD Y FERTILIDAD

Mi pregunta fue: ¿hablar de infertilidad en una página que trata de temas en el que se pretende orientar sobre pautas y novedades sobre nutrición y, más concretamente, adelgazamiento?
Cuando leemos que la obesidad se asocia a transtornos menstruales, hirsutismo (exceso de vello), hiperandrogenemia(nivel incrementado de los andrógenos en la sangre), ovarios poliquísticos e infertilidad. O que en el hombre disminuye los niveles de testosterona y mayor prevalencia de oligospermia (menor número de espermatozoides en el semen), disminución de la libido, impotencia... Nos hace entender que guarda relación y más importante de la que la mayoría nos imaginamos en la fertilidad masculina y femenina.
Los términos son demasiado complicados así que tan sólo haremos mención al papel clave del tejido adiposo para la conversión de andrógenos a estrógenos o al control del hipotálamo en la secreción de hormonas que regulan nuestro metabolismo, entre las que estaban las que nos avisaban de la saciedad y apetito, pero también las que intervienen en la reproducción sexual.
La obesidad influiría también en el desarrollo de los embarazos conseguidos a través de reproducción asistida, dificultándose la implantación, aumentando la posibilidad de aborto espontáneo y complicaciones durante la gestación para la madre y el feto.
El estilo de vida, el estrés, el tabaco y la obesidad influiría en la cantidad del esperma y en su movilidad.
Según se distribuya la grasa en el cuerpo se habla de obesidad ginoide, cuando se encuentra la parte inferior del cuerpo, y obesidad androide cuando se ubica en la zona central. Es este tipo la que se asocia con resistencia de la insulina, hiperandrogenismo funcional y alteración de los lípidos, lo que supone un efecto perjudicial tanto para la salud como en cuestiones de la reproducción.

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