Mostrando entradas con la etiqueta Función de los nutrientes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Función de los nutrientes. Mostrar todas las entradas
martes, 21 de agosto de 2012
LA ENERGÍA DEL CUERPO (SEGUNDA PARTE)
De las reservas totales de energía en un adulto típico que se alimenta bien, 78% se encuentran concentradas en la grasa corporal y 21% en proteínas.
La mayoría de las grasas se almacenan en el cuerpo como triglicéridos, las cuales tienen tres colas de ácidos grasos. Los triglicéridos se acumulan en las células grasas del tejido adiposo que se forma en los glúteos y otros sitios estratégicos bajo la piel.
Cuando el nivel de glucosa en sangre disminuye, se recurre a los triglicéridos como alternativa energética. Las enzimas de las células grasas rompen los enlaces entre el glicerol y los ácidos grasos, los cuales entraron a la sangre. Las enzimas hepáticas transforman el glicerol a PGAL, un intermediario de la glucólisis. Casi todas las células captan estos ácidos grasos en circulación. Las enzimas escinden la cadena principal de los ácidos grasos y los fragmentos en forman en acetil-CoA, que puede entrar al ciclo de Krebs.
En comparación con la glucosa, una cola de ácido graso tiene muchos más átomos de hidrógeno enlazados con el carbono, de modo que rinde mucho más ATP. Entre alimentos o durante el ejercicio sostenido, las conversiones de ácidos grasos suministran cerca de la mitad de ATP que requieren las células musculares hepáticas y renales.
Cuando se excede la capacidad de almacenamiento del glucógeno del hígado y las células musculares, el exceso se transforma en grasa.
El consumo excesivo de glucosa produce grasa en último término. Cuando los niveles de insulina permanecen altos, se le indica al cuerpo que almacene grasa y no la emplee con energía.
Cuando uno consume más proteínas de las que el cuerpo requiere para crecer y mantenerse, las células no las almacenan. Las enzimas divide las proteínas de las dietas en aminoácidos y después retiran el grupo amino de cada unidad y se forma amoníaco (NH3).
Las cadenas de los carbono restantes pueden transformarse en grasas o carbohidratos o quizás entren al ciclo de Krebs, donde las coenzimas recogen el hidrógeno y los electrones retirados de los átomos de carbono. El amoníaco que se forma experimenta ciertas transformaciones hasta dar lugar a la urea. Éste producto de desecho nitrogenado puede ser tóxicos y se acumula en concentraciones muy altas. Por lo regular, el cuerpo excreta la urea a través de la orina.
El mantenimiento y acceso a las reservas energéticas del organismo es un asunto complicado. Los controles hormonales respecto a la disposición de glucosa son especiales únicamente porque la glucosa es el combustible de elección para un órgano muy importante: el cerebro. Sin embargo, el suministro de energía a las células, órganos sistemas del cuerpo comienza con el tipo y las proporciones de alimento que la persona ingiere.
Fuente bibliográfica: Biología: La unidad y diversidad de la vida, Escrito por Cecie Starr,Ralph Taggart
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
Hablamos de...
,
Metabolismo
,
Nutrición
,
Principios básicos
sábado, 18 de agosto de 2012
LA ENERGÍA DEL CUERPO HUMANO (PRIMERA PARTE)
Sabemos que cuando comemos, los alimentos nos aportan nutrientes necesarios para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Si miramos las tablas nutricionales que suelen aparecer en los productos que compramos, veremos que se indica de de que tiene una composición de % de carbohidratos, % grasa, % proteína, % fibra...
También sabemos que una vez ingeridos, sufren una transformación, descomponiéndose en moléculas más pequeñas para que nuestro cuerpo, nuestras células, obtengan la energía y la materia necesaria para vivir.
Pero, ¿cuál sería el proceso? Por ejemplo, hemos dicho que el cuerpo tiene una pequeña reserva de glucosa en forma de glucógeno, el exceso de hidratos de carbono no utilizados se almacenan como grasa. En realidad no es algo simple, un conjunto de reacciones, catalizadas por enzimas, con vías distintas, en presencia o no de oxígeno, etc., procesos que difícilmente pueden entenderse si no se tienen algunas nociones sobre química orgánica.
Sin embargo, hemos encontrado una explicación relativamente comprensible y que puede servirnos para entender cómo se metabolizan los alimentos. Nos puede ayudar a entender el por qué algunas plantas como la caralluma fimbriata consideran que puede bloquear la formación de grasa.
Los compuestos orgánicos almacena energía en sus estructuras atómicas. Con ayuda de las enzimas, una célula degrada de forma sistemática moléculas orgánicas complejas con energía potencial a otras de menor energía.
Cuando un ser humano absorbe glucosa y otras pequeñas moléculas orgánicas a través del recubrimiento intestinal y su sangre la transporta a todo el cuerpo. El aumento del nivel de glucosa en sangre estimula al páncreas, el cual secreta insulina. Esta hormona estimula a las células para que capten la glucosa más rápido. Las células transforman la glucosa que reciben a glucosa-6- fosfato y así la atrapada dentro de su citoplasma. Sería el primer intermediario activo de la glucólisis.
Cuando la ingesta de glucosa excede de las demandas celulares de energía, los mecanismos de producción de ATP (podemos considerarla como una moneda de energía) se realizan a toda velocidad.
A menos que la célula utilice su ATP con rapidez, la concentración citoplasmático del mismo puede aumentar a niveles muy altos. Cuando eso ocurre, la glucosa-6- fosfato se desvía hacia una vía de biosíntesis. En esta vía, las unidades de glucosa se ensamblan y forman glucógeno, polisacárido de almacenamiento.
Esta vía se ve particularmente favorecida en las células musculares y hepáticas que mantienen las reservas más altas del glucógeno.
Cuando la persona no come, no entra glucosa a su sangre, de modo que su nivel disminuye. Si no se contrarrestara esto, el cerebro sufriría, ya que vive de glucosa. En todo momento, el cerebro capta más de dos terceras partes de la glucosa libre circulación porque sus muchos cientos de millones de células emplean este azúcar exclusivamente como su fuente preferida de energía.
El páncreas responde al descenso de glucosa secretando glucagón. Esta hormona estimula las células hepáticas, que transforman el glucógeno de nuevo a glucosa y lo envían a la sangre. Sólo las células hepáticas hacen esto, pues las musculares no ceden su glucosa. El nivel de glucosa en sangre aumenta, y las células cerebrales continúan funcionando. Por lo tanto, las hormonas controlan que las células del cuerpo utilice la glucosa libre como fuente de energía o la almacenan.
Sin embargo, en los humanos adultos, el glucógeno constituye tan sólo 1% aproximadamente de las reservas totales de energía del organismo, el equivalente energético a dos tazas de pasta cocida. A menos que la persona ingiera alimentos en forma regular, agotará las bajas reservas de glucógeno del hígado en menos de 12 horas.
Fuente bibliográfica: Biología: La unidad y diversidad de la vida, Escrito por Cecie Starr,Ralph Taggart
También sabemos que una vez ingeridos, sufren una transformación, descomponiéndose en moléculas más pequeñas para que nuestro cuerpo, nuestras células, obtengan la energía y la materia necesaria para vivir.
Pero, ¿cuál sería el proceso? Por ejemplo, hemos dicho que el cuerpo tiene una pequeña reserva de glucosa en forma de glucógeno, el exceso de hidratos de carbono no utilizados se almacenan como grasa. En realidad no es algo simple, un conjunto de reacciones, catalizadas por enzimas, con vías distintas, en presencia o no de oxígeno, etc., procesos que difícilmente pueden entenderse si no se tienen algunas nociones sobre química orgánica.
Sin embargo, hemos encontrado una explicación relativamente comprensible y que puede servirnos para entender cómo se metabolizan los alimentos. Nos puede ayudar a entender el por qué algunas plantas como la caralluma fimbriata consideran que puede bloquear la formación de grasa.
Los compuestos orgánicos almacena energía en sus estructuras atómicas. Con ayuda de las enzimas, una célula degrada de forma sistemática moléculas orgánicas complejas con energía potencial a otras de menor energía.
Cuando un ser humano absorbe glucosa y otras pequeñas moléculas orgánicas a través del recubrimiento intestinal y su sangre la transporta a todo el cuerpo. El aumento del nivel de glucosa en sangre estimula al páncreas, el cual secreta insulina. Esta hormona estimula a las células para que capten la glucosa más rápido. Las células transforman la glucosa que reciben a glucosa-6- fosfato y así la atrapada dentro de su citoplasma. Sería el primer intermediario activo de la glucólisis.
Cuando la ingesta de glucosa excede de las demandas celulares de energía, los mecanismos de producción de ATP (podemos considerarla como una moneda de energía) se realizan a toda velocidad.
A menos que la célula utilice su ATP con rapidez, la concentración citoplasmático del mismo puede aumentar a niveles muy altos. Cuando eso ocurre, la glucosa-6- fosfato se desvía hacia una vía de biosíntesis. En esta vía, las unidades de glucosa se ensamblan y forman glucógeno, polisacárido de almacenamiento.
Esta vía se ve particularmente favorecida en las células musculares y hepáticas que mantienen las reservas más altas del glucógeno.
Cuando la persona no come, no entra glucosa a su sangre, de modo que su nivel disminuye. Si no se contrarrestara esto, el cerebro sufriría, ya que vive de glucosa. En todo momento, el cerebro capta más de dos terceras partes de la glucosa libre circulación porque sus muchos cientos de millones de células emplean este azúcar exclusivamente como su fuente preferida de energía.
El páncreas responde al descenso de glucosa secretando glucagón. Esta hormona estimula las células hepáticas, que transforman el glucógeno de nuevo a glucosa y lo envían a la sangre. Sólo las células hepáticas hacen esto, pues las musculares no ceden su glucosa. El nivel de glucosa en sangre aumenta, y las células cerebrales continúan funcionando. Por lo tanto, las hormonas controlan que las células del cuerpo utilice la glucosa libre como fuente de energía o la almacenan.
Sin embargo, en los humanos adultos, el glucógeno constituye tan sólo 1% aproximadamente de las reservas totales de energía del organismo, el equivalente energético a dos tazas de pasta cocida. A menos que la persona ingiera alimentos en forma regular, agotará las bajas reservas de glucógeno del hígado en menos de 12 horas.
Fuente bibliográfica: Biología: La unidad y diversidad de la vida, Escrito por Cecie Starr,Ralph Taggart
sábado, 21 de enero de 2012
EL PORQUÉ DE UNA DIETA PERSONAL
Si introducimos en un buscador palabras clave como adelgazar podemos encontrar infinidad de dietas de lo más variopintas. Algunas tan fantásticas como irreales como la dieta de los siete días, morirse de hambre siete días para adelgazar 10 kilos... otras monótonas que lo único que comparten en común sea tener un alimento base: la dieta de la piña, la dieta de la manzana, la dieta de la uva, la dieta de la gelatina, etc., etc., etc.
Sin embargo, pocas hacen hincapié en algo muy importante y que en definitiva guarda mucha relación con el metabolismo de cada persona. En nuestra página podrás encontrar diferentes posts en los que definimos lo que es el metabolismo basal, pero en el portal de Terra hemos leído un artículo que creemos valen la pena plantear. El título sería el dieta para cada edad y, aunque aplicable a ambos sexos, guarda mayor lógica en la mujer. Las necesidades energéticas, nutrientes ni hormonales son las mismas para una mujer de 20 años, 30 o 40 años.
En función de las edades el metabolismo se ralentiza, la distribución de la grasa en el cuerpo varía, en nivel hormonal sufre alteraciones... sin olvidar que en etapas como el embarazo, lactancia o menopausia las necesidades nutricionales también son distintas.
Podríamos decir que cada uno tiene su propia gordura y, por tanto, nuestra dieta debería ser personal.
La mujer produce una hormona que mencionamos al hablar de la dieta más indicada durante el embarazo, la progesterona, la cual disminuye el nivel de azúcar en sangre, una de las causas por las que deseemos picar sobre todo dulces.
Por otro lado, el hombre produce testosterona en mayor cantidad, la cual favorece la formación de tejido muscular, lo que le ayuda a quemar más grasas y tiene más facilidad para perder calorías.
¿Más diferencias?
En la adolescencia y un crecimiento muy pronunciado y son precisas cubrir amplias necesidades energéticas, de manera con los alimentos no pueden ser bajos en grasas. Es en esta época cuando se acumula calcio en el esqueleto y también son necesarios aportes de hierro, especialmente las chicas al empezar la menstruación. Será conveniente el consumo de lacteos, carnes rojas y legumbres. Por contra, hay que evitar el consumo de bebidas carbonatadas que disminuyen la absorción del calcio o alimentos que sean calorías vacías, que engorden pero no nutran. presentar deficiencias en su flora intestinal.
Durante el embarazo se requieren aportes mayores de calcio, vitamina A, folato (ácido fólico), etc.
la fuente de energía del feto es la glucosa que la madre le transfiere a través de la placenta. Las proteínas se pasan al feto al final del embarazo. Éste aumento de proteínas emplean el aumento del útero, creciendo las mamas, volumen sanguíneo de la madre y aumento de los tejidos del bebé y placenta.
Hemos leído que después de una comida el cuerpo tarda un tiempo en recuperar las constantes cardiacas, lo que se conoce como estrés alimenticio. La persona mayor tarda cuatro horas en recuperar la normalidad después de una comunidad, el joven sólo dos. Por tanto conviene separar la toma de comidas entre tres o cuatro horas a fin de que el cuerpo tenga tiempo de recuperar su tónica normal.
Sin embargo, pocas hacen hincapié en algo muy importante y que en definitiva guarda mucha relación con el metabolismo de cada persona. En nuestra página podrás encontrar diferentes posts en los que definimos lo que es el metabolismo basal, pero en el portal de Terra hemos leído un artículo que creemos valen la pena plantear. El título sería el dieta para cada edad y, aunque aplicable a ambos sexos, guarda mayor lógica en la mujer. Las necesidades energéticas, nutrientes ni hormonales son las mismas para una mujer de 20 años, 30 o 40 años.
En función de las edades el metabolismo se ralentiza, la distribución de la grasa en el cuerpo varía, en nivel hormonal sufre alteraciones... sin olvidar que en etapas como el embarazo, lactancia o menopausia las necesidades nutricionales también son distintas.
Podríamos decir que cada uno tiene su propia gordura y, por tanto, nuestra dieta debería ser personal.
La mujer produce una hormona que mencionamos al hablar de la dieta más indicada durante el embarazo, la progesterona, la cual disminuye el nivel de azúcar en sangre, una de las causas por las que deseemos picar sobre todo dulces.
Por otro lado, el hombre produce testosterona en mayor cantidad, la cual favorece la formación de tejido muscular, lo que le ayuda a quemar más grasas y tiene más facilidad para perder calorías.
¿Más diferencias?
En la adolescencia y un crecimiento muy pronunciado y son precisas cubrir amplias necesidades energéticas, de manera con los alimentos no pueden ser bajos en grasas. Es en esta época cuando se acumula calcio en el esqueleto y también son necesarios aportes de hierro, especialmente las chicas al empezar la menstruación. Será conveniente el consumo de lacteos, carnes rojas y legumbres. Por contra, hay que evitar el consumo de bebidas carbonatadas que disminuyen la absorción del calcio o alimentos que sean calorías vacías, que engorden pero no nutran. presentar deficiencias en su flora intestinal.
Durante el embarazo se requieren aportes mayores de calcio, vitamina A, folato (ácido fólico), etc.
la fuente de energía del feto es la glucosa que la madre le transfiere a través de la placenta. Las proteínas se pasan al feto al final del embarazo. Éste aumento de proteínas emplean el aumento del útero, creciendo las mamas, volumen sanguíneo de la madre y aumento de los tejidos del bebé y placenta.
Hemos leído que después de una comida el cuerpo tarda un tiempo en recuperar las constantes cardiacas, lo que se conoce como estrés alimenticio. La persona mayor tarda cuatro horas en recuperar la normalidad después de una comunidad, el joven sólo dos. Por tanto conviene separar la toma de comidas entre tres o cuatro horas a fin de que el cuerpo tenga tiempo de recuperar su tónica normal.
Etiquetas:
Artículos
,
Diario
,
Función de los nutrientes
,
Nutrición
domingo, 14 de agosto de 2011
LA FIBRA: ¿QUÉ MÁS DEBEMOS SABER?
Sin embargo, como puede interferir la absorción del calcio se recomienda no consumir las con productos lácteos.
Las pastas bien amasadas y cocinadas al dente no engordan. La explicación es que a diferencia de lo que ocurre cuando se ingieren azúcares refinados, donde el cuerpo recibe un impacto grande no sabe bien cómo manejarlo, las pastas van liberando glucosa poco a poco.
La secreción de insulina será menos elevada.
Tampoco debemos olvidar que el aporte energético total ingerido y un consumo elevado de grasas resultan aún más decisivos.
Reduce el colesterol malo e incrementa el bueno, se comporta como una especie de jabón arterial que limpie y destapa las arterias. Así previene enfermedades del corazón y dolencias derivadas de la mala circulación como arterioesclerosis, hipertensión arterial o trombosis.
Fuente: Dieta de las fibras: la fórmula anti-kilos más efectiva, duradera y natural, Escrito por Mara Iglesias
Etiquetas:
Adelgazar
,
Función de los nutrientes
,
Hablamos de...
,
La Fibra
jueves, 11 de agosto de 2011
BENEFICIOS DE LA FIBRA EN LA DIETA
En el campo de la nutrición se reconoce que el papel regularizador del tránsito intestinal que tiene la fibra es nuestro organismo.
Posteriormente se descubrió otra serie de beneficios como el que reducen el colesterol, protejan el corazón, colaboran en el control de la diabetes y previenen el cáncer. Pero además, no es algo que ahora nombremos por primera vez, se cree que ayuda a bajar de peso de una manera natural.
Las fibras poseen un volumen capaz de triplicarse como consecuencia de la absorción de agua. Esto produce el efecto de asociarse rápidamente ya que el cerebro sabe que el estómago está ocupado y, en consecuencia, el apetito disminuye, lo que permite bajar de peso.
Al mismo tiempo aumenta la velocidad de flujo de los alimentos ingeridos, en especial durante el tramo intestinal, con lo que se evita que los alimentos permanezcan durante mucho tiempo, con lo que también disminuye los aportes calórico de los alimentos al organismo.
Restablecer el equilibrio entre sustancias nutritivas y fibra lo que posibilita la rápida normalización del primo del funcionamiento del aparato efectivo.
Además, mantener una presencia constante de celulosa (un tipo de fibra) dentro del organismo no asegura un nivel bajo del colesterol malo, el tipo LDL.
No es la primera vez que hablamos del papel de la fibra, podemos remontarnos al artículo UNA ALIADA EN NUESTRA DIETA: LA FIBRA donde además de definir los distintos tipos de fibra, ya hablábamos que la fibra podía inhibir la función de enzimas pancreáticas que colaboraban en la digestión de carbohidratos, lípidos y proteínas.
Pero nos parece un tema lo suficientemente interesante para seguir profundizando sobre él.
En realidad, ¿por qué son tan importantes las fibras?
La fibra representa la porción de alimentos que no se digiere en el tracto intestinal simplemente porque el ser humano no tiene las enzimas para romper sus moléculas y, como además tienen una gran capacidad de absorber agua, se hinchan.
Con ello lo que se consigue es que la fibra aumente el volumen de las heces, favoreciendo el movimiento intestinal (peristaltismo), y por consiguiente también tendremos una mejor y rápida evacuación.
Una alimentación rica en fibras asegura una buena limpieza intestinal y evita el estreñimiento y todos los problemas que conlleva.
El consumo diario debe rondar los 20 a 40 g de fibras, lo cual se obtiene mediante una dieta que incluye frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.
Como habíamos comentado en el artículo anterior, la inclusión de fibras debe hacerse de forma paulatina de que en caso contrario puede causar inflamación en el intestino y gases.
También dividíamos las fibras en dos grupos: indigeribles, que supondría la capa externa del vegetal y que, como su nombre indica, al no ser digeridas, aumentarían el volumen de las heces, incrementan la sensación de saciedad... y cuando se hidratan suelen encerrar en su estructura a otras moléculas que pueden ser de grasas y azúcares, de manera que retardarían y/o disminuirían la asimilación de sus nutrientes; las solubles, que influirían en el descenso del colesterol.
BENEFICIOS DE LA FIBRA:
El hígado es el laboratorio del cuerpo humano, allí se producen miles de reacciones químicas. Algunas sintetizan las sales biliares que se acumulan en la vesícula biliar y que se segregan cuando comemos alimentos de todo tipo para digerirlos bien. Esta sales biliares, que necesitan colesterol para formarse, salen al intestino y permiten digerir junto con otros jugos gástricos los alimentos.
Concluida su función, ya en el colon, será reabsorbida nuevamente y pasará al hígado a través de la sangre. Es lo que se conoce como ciclo enterohepático.
Pero como hemos dicho, las fibras captan el colesterol de la dieta y de las sales biliares y se elimina por las heces.
Aumentar el consumo de fibra a 30 o 35 g puede disminuir entre un 10 o un 20% los niveles de colesterol en sangre.
El betaglucán es una fibra soluble presente en la avena, definida como fibra interna, y cuya ingesta reduce el colesterol en sangre. La acción del salvado de avena se potencia cuando sereduce el consumo de grasa y de colesterol.
También son útiles para reducir el colesterol la goma guar y la pectina, pues inhiben la síntesis del colesterol en el hígado.
Al producir mayor volumen en el intestino, las fibras mejoran la evacuación y ayudan en el tratamiento y prevención de la constipación y otros problemas intestinales como hemorroides, aparición de diverticulos y el síndrome de colon irritable.
La hernia de hiato puede prevenirse a través del consumo adecuado de fibra.
El aumento de la presión del abdomen causada por el estreñimiento, entre otros factores, origina la distensión del anillo del hiato, que empuja las paredes del estómago hacia el tórax. Consumir fibra incrementa la frecuencia de las deposiciones y el peso de las heces, lo que disminuye esta presión.
investigadores han demostrado que la goma de guar (un tipo de fibra soluble) tiene una notable aplicación de la diabetes, con lo que se logra reducir la necesidad de insulina o de otros medicamentos.
Aseguran que reduce la velocidad de absorción intestinal de la glucosa con lo que se evita aumentos bruscos de azúcar en sangre.
Un punto muy interesante para todas aquellas dietas que lo que evitan es que existan picos altos de glucosa.
Comer una dieta baja en grasas y rica en fibras, especialmente granos enteros y cereales de salvado, puede reducir la aparición del cáncer de colon.
La fibra al aumentar la masa del contenido intestinal, además de acelerar el tránsito por el colon, diluye las sustancias químicas cancerígenas que pudieran haber. Por otro lado, se cree que una ingesta desmedida de grasas también favorece el desarrollo de cáncer de colon. Como la primera ayuda a absorber y eliminar algunos ácidos biliares, también tendría un efecto positivo desde esa perspectiva.
Según estudios, el licopeno, que podemos encontrar en el tomate, se asocia con prevención de cáncer de pulmón y de próstata. Al contrario de lo que ocurre con otras verduras, que consideramos sus propiedades cuando están crudas, el tomate es mejor si está cocido. El calor durante la cocción favorece la liberación de licopeno desde la pared celular del tomate.
En la boca, para deshacer la fibra es necesario una buena masticación y de esa manera se consigue también un mayor flujo de saliva. Eso ayuda a mantener los dientes limpios de partículas de alimentos, previene la caries y reduce la incidencia de enfermedades gingivales y periodontales.
Fuente: Dieta de las fibras: la fórmula anti-kilos más efectiva, duradera y natural, Escrito por Mara Iglesias
Posteriormente se descubrió otra serie de beneficios como el que reducen el colesterol, protejan el corazón, colaboran en el control de la diabetes y previenen el cáncer. Pero además, no es algo que ahora nombremos por primera vez, se cree que ayuda a bajar de peso de una manera natural.
Las fibras poseen un volumen capaz de triplicarse como consecuencia de la absorción de agua. Esto produce el efecto de asociarse rápidamente ya que el cerebro sabe que el estómago está ocupado y, en consecuencia, el apetito disminuye, lo que permite bajar de peso.
Al mismo tiempo aumenta la velocidad de flujo de los alimentos ingeridos, en especial durante el tramo intestinal, con lo que se evita que los alimentos permanezcan durante mucho tiempo, con lo que también disminuye los aportes calórico de los alimentos al organismo.
Restablecer el equilibrio entre sustancias nutritivas y fibra lo que posibilita la rápida normalización del primo del funcionamiento del aparato efectivo.
Además, mantener una presencia constante de celulosa (un tipo de fibra) dentro del organismo no asegura un nivel bajo del colesterol malo, el tipo LDL.
No es la primera vez que hablamos del papel de la fibra, podemos remontarnos al artículo UNA ALIADA EN NUESTRA DIETA: LA FIBRA donde además de definir los distintos tipos de fibra, ya hablábamos que la fibra podía inhibir la función de enzimas pancreáticas que colaboraban en la digestión de carbohidratos, lípidos y proteínas.
Pero nos parece un tema lo suficientemente interesante para seguir profundizando sobre él.
En realidad, ¿por qué son tan importantes las fibras?
La fibra representa la porción de alimentos que no se digiere en el tracto intestinal simplemente porque el ser humano no tiene las enzimas para romper sus moléculas y, como además tienen una gran capacidad de absorber agua, se hinchan.
Con ello lo que se consigue es que la fibra aumente el volumen de las heces, favoreciendo el movimiento intestinal (peristaltismo), y por consiguiente también tendremos una mejor y rápida evacuación.
Una alimentación rica en fibras asegura una buena limpieza intestinal y evita el estreñimiento y todos los problemas que conlleva.
El consumo diario debe rondar los 20 a 40 g de fibras, lo cual se obtiene mediante una dieta que incluye frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.
Como habíamos comentado en el artículo anterior, la inclusión de fibras debe hacerse de forma paulatina de que en caso contrario puede causar inflamación en el intestino y gases.
También dividíamos las fibras en dos grupos: indigeribles, que supondría la capa externa del vegetal y que, como su nombre indica, al no ser digeridas, aumentarían el volumen de las heces, incrementan la sensación de saciedad... y cuando se hidratan suelen encerrar en su estructura a otras moléculas que pueden ser de grasas y azúcares, de manera que retardarían y/o disminuirían la asimilación de sus nutrientes; las solubles, que influirían en el descenso del colesterol.
BENEFICIOS DE LA FIBRA:
Concluida su función, ya en el colon, será reabsorbida nuevamente y pasará al hígado a través de la sangre. Es lo que se conoce como ciclo enterohepático.
Pero como hemos dicho, las fibras captan el colesterol de la dieta y de las sales biliares y se elimina por las heces.
Aumentar el consumo de fibra a 30 o 35 g puede disminuir entre un 10 o un 20% los niveles de colesterol en sangre.
El betaglucán es una fibra soluble presente en la avena, definida como fibra interna, y cuya ingesta reduce el colesterol en sangre. La acción del salvado de avena se potencia cuando sereduce el consumo de grasa y de colesterol.
También son útiles para reducir el colesterol la goma guar y la pectina, pues inhiben la síntesis del colesterol en el hígado.
El aumento de la presión del abdomen causada por el estreñimiento, entre otros factores, origina la distensión del anillo del hiato, que empuja las paredes del estómago hacia el tórax. Consumir fibra incrementa la frecuencia de las deposiciones y el peso de las heces, lo que disminuye esta presión.
Aseguran que reduce la velocidad de absorción intestinal de la glucosa con lo que se evita aumentos bruscos de azúcar en sangre.
Un punto muy interesante para todas aquellas dietas que lo que evitan es que existan picos altos de glucosa.
La fibra al aumentar la masa del contenido intestinal, además de acelerar el tránsito por el colon, diluye las sustancias químicas cancerígenas que pudieran haber. Por otro lado, se cree que una ingesta desmedida de grasas también favorece el desarrollo de cáncer de colon. Como la primera ayuda a absorber y eliminar algunos ácidos biliares, también tendría un efecto positivo desde esa perspectiva.
Según estudios, el licopeno, que podemos encontrar en el tomate, se asocia con prevención de cáncer de pulmón y de próstata. Al contrario de lo que ocurre con otras verduras, que consideramos sus propiedades cuando están crudas, el tomate es mejor si está cocido. El calor durante la cocción favorece la liberación de licopeno desde la pared celular del tomate.
Fuente: Dieta de las fibras: la fórmula anti-kilos más efectiva, duradera y natural, Escrito por Mara Iglesias
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
La Fibra
,
Principios básicos
lunes, 9 de mayo de 2011
RIESGOS DEL CONSUMO EXCESIVO DE PROTEÍNAS
Hemos hablado en varias ocasiones del primordial papel que las proteínas tienen en nuestro organismo. Es la principal fuente de material constitutivo de los músculos, sangre, piel, cabello, uñas y órganos internos, incluyendo corazón y el cerebro, cartílago y huesos.
La proteína es requerida para la formación de hormonas que controlan una diversidad de funciones corporales tales como el crecimiento, el desarrollo sexual y la velocidad del metabolismo. La proteína también ayuda a evitar que la sangre y los tejidos lleguen a ser demasiado ácidos o demasiado alcalino, y contribuye a regular el equilibrio de agua en el cuerpo.
La proteína es importante la formación de la leche durante el periodo de lactancia y en el proceso de coagulación de la sangre, además de poder ser utilizado como puente y el calor.
También hemos mencionado que las proteínas están compuestas por 22 aminoácidos de los cuales ocho no pueden ser generados por nuestro cuerpo y sólo podemos obtenerlo a través de la alimentación, son los llamados aminoácidos esenciales.
Las proteínas completas serían aquellas que cuentan con esos ocho aminoácidos esenciales entre los que nos encontramos la carne, pescado, huevos, productos lácteos.
Los incompletos son los granos, legumbres, frutos secos y semillas. Requieren ser mezclado entre ellos para obtener los ocho aminoácidos esenciales.
Las necesidades de proteína difieren según el estado nutricional, el tamaño corporal y la actividad de cada individuo. Así los requerimientos proteínicos de los niños son más elevados que en los adultos, no debemos olvidar que las proteínas son el medio importante para el crecimiento óptimo.
La insuficiencia de proteína puede provocar anormalidad en el crecimiento y desarrollo de los tejidos. El cabello, las uñas y la piel se verán particularmente afectados, y el tono muscular será difícil. En los adultos, la deficiencia podría traducirse en falta de vigor y resistencia, depresión mental, decaimiento, débil defensa contra las infecciones, deterioró la cicatrización de heridas y una lenta recuperación de la enfermedad.
Sin embargo, un exceso en el consumo de proteína puede dar lugar a un desequilibrio de los líquidos corporales.
El inconveniente del exceso es que el nitrógeno que contiene se transforma en el hígado en amoniaco que los riñones tienen que eliminar, lo que supone un sobreesfuerzo para dichos órganos. También con exceso de gestión de proteínas se favorece la osteoporosis debido a la pérdida de calcio, así como las enfermedades autoinmunes: se recoge en el libro Despejando el camino evolutivo, escrito por José Alonso Quintanilla, Emilia Alonso Fernández.
¿Y qué sucede cuando hablamos de una dieta como la dukan altamente hiperproteica en la que la gran mayoría de proteína tiene un origen animal?
Una alimentación alta en proteína animal aporta todos los aminoácidos esenciales pero suele ir acompañada de una alta ingesta de grasas saturadas y colesterol. Obviamente, si se consumen se consumen, por ejemplo, lácteos desnatados o se sustituyen las proteínas animales por proteínas de origen vegetal, por ejemplo soja, se consigue una reducción en los niveles de colesterol total, LDL colesterol y triglicéridos, lo que contribuiría a proteger contra la enfermedad arterial coronaria.
El hígado es el principal órgano implicado en el metabolismo de las proteínas? El exceso de proteínas es convertido en hidratos de carbono o grasa y el exceso de nitrógeno es metabólica a lo que en urea para su posterior excreción a través de los riñones. Las dietas ricas en proteínas también da lugar a la formación de cetonas , que son excretadas por los riñones para evitar un aumento de la acidez de la sangre, conocido como cetosis. En consecuencia, los individuos con un trastorno de las funciones hepáticas o renales pueden sufrir diversos problemas relacionados con la acumulación de urea o se tórnase en la sangre, e incluso otras consecuencias metabólicas.
Debido a que los diabéticos son propensos a sufrir disfunciones renales, la asociación dietética de América recomienda un consumo de proteínas no superior al recomendado.
Debido a que tanto la urea como las cetonas son excretadas a través de los riñones, puede sobrevenir una deshidratación debido a una excesiva pérdida de líquidos, un efecto que puede alterar la capacidad para soportar las temperaturas ambientales elevadas.
La gota, una inflamación dolorosa de las articulaciones, puede empeorar con las dietas ricas en proteínas que contienen importantes cantidades de purinas, las cuales son metabólicas en ácido úrico, distinto a la urea. El ácido úrico puede acumularse en las articulaciones y provocar inflamación.
Las primeras investigaciones sugirieron que la ingesta elevada de proteína, en forma de proteínas purificadas, incrementaba la excreción urinaria de calcio y probablemente provocaba una reducción ósea. No obstante con revisiones recientes han revelado que cuando las proteínas son consumidas. Con la adecuada cantidad de fósforo las pérdidas urinarias de calcio no se incrementaban. No obstante, también nos señalan que una mayor ingesta de fósforo en la dieta diaria incrementa la liberación de calcio endógeno de intestino con un ligero aumento de pérdida de calcio por las heces. En general, algunas investigaciones indican que podemos perder 1 mg de calcio por cada gramo de proteína, una cantidad relativamente insignificante. En cualquier caso... han señalado que las mujeres que consumían más de 95 g de proteínas/día, especialmente proteínas animales, presentaban un aumento del 20% en la incidencia de fracturas de brazo en comparación con las mujeres se consumía menos de 68 g de proteína/día por no obstante, también señalaron que no existía ninguna relación entre la ingesta de proteínas y las fracturas de. Si bien los individuos con una dieta alta en proteínas animales y bajan calcio son más susceptibles a las fracturas de huesos, una aportación adecuada de calcio en la dieta ayuda a mantener los niveles normales de calcio en organismos y a prevenir las fracturas osteoporóticas.
Recogemos algunos fragmentos del libro Nutrición para la salud, la condición física y el deporte, escrito por Melvin H. Williams
Según la asociación americana del corazón advierte que el consumo excesivo de proteínas animales aumenta el riesgo de problemas coronarios, diabetes, infartos y tumores.
Cierto es que si algunos autores indican que el consumo excesivo de proteínas animales aumenta las pérdidas de calcio por la orina, nos encontramos otros que dicen que las proteínas animales son ricas en vitamina A y D, nutrientes indispensables para la asimilación del calcio en los huesos, tal como aparece en el libro Nutrición ortomolecular, escrito por Cala H Cervera, aunque por otro lado nos hable de carne ecológica, se entiende sin haber sido tratados con hormonas, pesticidas, antibióticos... algo bastante utópico en nuestros días. Claro que su autor también nos dice que el consumo excesivo de proteínas vegetales (soja, cereales...) ricas en sustancias como los fitatos pueden contribuir en el aumento de la osteoporosis y problemas óseos en general ya que son inhibidores de calcio y otros minerales, además de que estas proteínas son bajas en vitamina A y D, entre otras cosas como que el excesivo consumo de soja puede afectar las glándulas tiroides, ralentizar el metabolismo, causar aumento de peso, causar fatiga crónica ya que dispone niveles muy altos en cobre...
nada que ver con los beneficios que nos resumen otros autores sobre las proteínas vegetales ya que disponen antioxidantes, excelente fuente de fibra dietética, alto contenido de micronutrientes: fitoquímicos (como la saponina) y fitoestrógenos isoflavonoides que actúan positivamente sobre los huesos y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y determinados tipos de cáncer como el de colon o mama... son sólo algunos pequeños apuntes que leemos en el libro Alimentación y nutrición: manual teórico-práctico, escrito por Clotilde Vázquez Martínez,Ana Isabel Cos Blanco,Consuelo López Nomdedeu.
Tanta información contradictoria sólo me lleva a pensar que son muchos los interrogantes que quedan por contestar. Si bien todos hablan de la importancia de ingerir una cantidad de proteínas, el abuso de una dieta hiperproteica, ya sea de proteína animal o vegetal, no es en ningún caso recomendable, especialmente a largo plazo.
La proteína es requerida para la formación de hormonas que controlan una diversidad de funciones corporales tales como el crecimiento, el desarrollo sexual y la velocidad del metabolismo. La proteína también ayuda a evitar que la sangre y los tejidos lleguen a ser demasiado ácidos o demasiado alcalino, y contribuye a regular el equilibrio de agua en el cuerpo.
La proteína es importante la formación de la leche durante el periodo de lactancia y en el proceso de coagulación de la sangre, además de poder ser utilizado como puente y el calor.
También hemos mencionado que las proteínas están compuestas por 22 aminoácidos de los cuales ocho no pueden ser generados por nuestro cuerpo y sólo podemos obtenerlo a través de la alimentación, son los llamados aminoácidos esenciales.
Las proteínas completas serían aquellas que cuentan con esos ocho aminoácidos esenciales entre los que nos encontramos la carne, pescado, huevos, productos lácteos.
Los incompletos son los granos, legumbres, frutos secos y semillas. Requieren ser mezclado entre ellos para obtener los ocho aminoácidos esenciales.
Las necesidades de proteína difieren según el estado nutricional, el tamaño corporal y la actividad de cada individuo. Así los requerimientos proteínicos de los niños son más elevados que en los adultos, no debemos olvidar que las proteínas son el medio importante para el crecimiento óptimo.
La insuficiencia de proteína puede provocar anormalidad en el crecimiento y desarrollo de los tejidos. El cabello, las uñas y la piel se verán particularmente afectados, y el tono muscular será difícil. En los adultos, la deficiencia podría traducirse en falta de vigor y resistencia, depresión mental, decaimiento, débil defensa contra las infecciones, deterioró la cicatrización de heridas y una lenta recuperación de la enfermedad.
Sin embargo, un exceso en el consumo de proteína puede dar lugar a un desequilibrio de los líquidos corporales.
El inconveniente del exceso es que el nitrógeno que contiene se transforma en el hígado en amoniaco que los riñones tienen que eliminar, lo que supone un sobreesfuerzo para dichos órganos. También con exceso de gestión de proteínas se favorece la osteoporosis debido a la pérdida de calcio, así como las enfermedades autoinmunes: se recoge en el libro Despejando el camino evolutivo, escrito por José Alonso Quintanilla, Emilia Alonso Fernández.
¿Y qué sucede cuando hablamos de una dieta como la dukan altamente hiperproteica en la que la gran mayoría de proteína tiene un origen animal?
Una alimentación alta en proteína animal aporta todos los aminoácidos esenciales pero suele ir acompañada de una alta ingesta de grasas saturadas y colesterol. Obviamente, si se consumen se consumen, por ejemplo, lácteos desnatados o se sustituyen las proteínas animales por proteínas de origen vegetal, por ejemplo soja, se consigue una reducción en los niveles de colesterol total, LDL colesterol y triglicéridos, lo que contribuiría a proteger contra la enfermedad arterial coronaria.
El hígado es el principal órgano implicado en el metabolismo de las proteínas? El exceso de proteínas es convertido en hidratos de carbono o grasa y el exceso de nitrógeno es metabólica a lo que en urea para su posterior excreción a través de los riñones. Las dietas ricas en proteínas también da lugar a la formación de cetonas , que son excretadas por los riñones para evitar un aumento de la acidez de la sangre, conocido como cetosis. En consecuencia, los individuos con un trastorno de las funciones hepáticas o renales pueden sufrir diversos problemas relacionados con la acumulación de urea o se tórnase en la sangre, e incluso otras consecuencias metabólicas.
Debido a que los diabéticos son propensos a sufrir disfunciones renales, la asociación dietética de América recomienda un consumo de proteínas no superior al recomendado.
Debido a que tanto la urea como las cetonas son excretadas a través de los riñones, puede sobrevenir una deshidratación debido a una excesiva pérdida de líquidos, un efecto que puede alterar la capacidad para soportar las temperaturas ambientales elevadas.
La gota, una inflamación dolorosa de las articulaciones, puede empeorar con las dietas ricas en proteínas que contienen importantes cantidades de purinas, las cuales son metabólicas en ácido úrico, distinto a la urea. El ácido úrico puede acumularse en las articulaciones y provocar inflamación.
Las primeras investigaciones sugirieron que la ingesta elevada de proteína, en forma de proteínas purificadas, incrementaba la excreción urinaria de calcio y probablemente provocaba una reducción ósea. No obstante con revisiones recientes han revelado que cuando las proteínas son consumidas. Con la adecuada cantidad de fósforo las pérdidas urinarias de calcio no se incrementaban. No obstante, también nos señalan que una mayor ingesta de fósforo en la dieta diaria incrementa la liberación de calcio endógeno de intestino con un ligero aumento de pérdida de calcio por las heces. En general, algunas investigaciones indican que podemos perder 1 mg de calcio por cada gramo de proteína, una cantidad relativamente insignificante. En cualquier caso... han señalado que las mujeres que consumían más de 95 g de proteínas/día, especialmente proteínas animales, presentaban un aumento del 20% en la incidencia de fracturas de brazo en comparación con las mujeres se consumía menos de 68 g de proteína/día por no obstante, también señalaron que no existía ninguna relación entre la ingesta de proteínas y las fracturas de. Si bien los individuos con una dieta alta en proteínas animales y bajan calcio son más susceptibles a las fracturas de huesos, una aportación adecuada de calcio en la dieta ayuda a mantener los niveles normales de calcio en organismos y a prevenir las fracturas osteoporóticas.
Recogemos algunos fragmentos del libro Nutrición para la salud, la condición física y el deporte, escrito por Melvin H. Williams
Según la asociación americana del corazón advierte que el consumo excesivo de proteínas animales aumenta el riesgo de problemas coronarios, diabetes, infartos y tumores.
Cierto es que si algunos autores indican que el consumo excesivo de proteínas animales aumenta las pérdidas de calcio por la orina, nos encontramos otros que dicen que las proteínas animales son ricas en vitamina A y D, nutrientes indispensables para la asimilación del calcio en los huesos, tal como aparece en el libro Nutrición ortomolecular, escrito por Cala H Cervera, aunque por otro lado nos hable de carne ecológica, se entiende sin haber sido tratados con hormonas, pesticidas, antibióticos... algo bastante utópico en nuestros días. Claro que su autor también nos dice que el consumo excesivo de proteínas vegetales (soja, cereales...) ricas en sustancias como los fitatos pueden contribuir en el aumento de la osteoporosis y problemas óseos en general ya que son inhibidores de calcio y otros minerales, además de que estas proteínas son bajas en vitamina A y D, entre otras cosas como que el excesivo consumo de soja puede afectar las glándulas tiroides, ralentizar el metabolismo, causar aumento de peso, causar fatiga crónica ya que dispone niveles muy altos en cobre...
nada que ver con los beneficios que nos resumen otros autores sobre las proteínas vegetales ya que disponen antioxidantes, excelente fuente de fibra dietética, alto contenido de micronutrientes: fitoquímicos (como la saponina) y fitoestrógenos isoflavonoides que actúan positivamente sobre los huesos y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y determinados tipos de cáncer como el de colon o mama... son sólo algunos pequeños apuntes que leemos en el libro Alimentación y nutrición: manual teórico-práctico, escrito por Clotilde Vázquez Martínez,Ana Isabel Cos Blanco,Consuelo López Nomdedeu.
Tanta información contradictoria sólo me lleva a pensar que son muchos los interrogantes que quedan por contestar. Si bien todos hablan de la importancia de ingerir una cantidad de proteínas, el abuso de una dieta hiperproteica, ya sea de proteína animal o vegetal, no es en ningún caso recomendable, especialmente a largo plazo.
Etiquetas:
Adelgazar
,
Función de los nutrientes
,
Hablamos de...
,
Principios básicos
,
Proteínas
sábado, 18 de diciembre de 2010
DESINTOXICAR NUESTRO CUERPO
Éste es el tercer artículo que publicamos teniendo como fuente de información las interesantes y sencillas explicaciones que Marcelle Pick, Genevieve Morgan nos revela en su libro
DIETA DEL EQUILIBRIO ESENCIAL: 4 semanas para incrementar su metabolismo y perder peso para siempre. Se nos habla de peso tóxico y desintoxicación del cuerpo, no sólo a nivel físico sino también emocional. Sin embargo, quizás nos todos sepamos de cómo nuestro organismo se encarga de eliminar toxinas y alimentos.
En los próximos 14 días eliminará mucho de ese desorden que la distrae de su dieta y estilo de vida; la clase de desorden que entorpece las señales de su cuerpo, confunde su conversación interna y crea peso tóxico. El desorden, por definición, significa rodearse de cosas que puede gustarle tener a su alrededor, pero que en realidad no necesita. El desorden en su dieta y estilo de vida y ese bocadillo que toma sin pensar; los hábitos y estimulantes a los que acude cuando está agobiada; las diversas maneras en que mantiene su hipotálamo y el sistema nervioso central final esta crítica, mientras su intelecto está lejos de prestar atención a lo que en realidad ocurre en su interior [...]
Alimentos que puede comer en abundancia: verduras de hojas verdes, vegetales sin almidón, proteína magra: pavo, apoyo, pato, proteína de arroz, de soja..., huevos, frijoles y legumbres, arroz silvestre e integral, granos compuestos: trigo integral, avena, centeno, mijo, cebada..., bayas, manzanas, peras y melón, nueces, etc.
Alimentos que puede comer con moderación: pescado, carnes magras, quesos duros, queso blanco grumoso, yogur, aceites poliinsaturados, mantequilla, etc.
[...] Aunque he afirmado que el conteo de calorías no es importante y que es mejor comer más proteína y grasa, y no preocuparse por las calorías en ellas, de todas maneras, debe ser razonable con el tamaño de las porciones.Coma despacio, tomándose el tiempo para masticar y tragar, hasta que su cerebro registre el contenido del estómago. Esto toma alrededor 20 minutos. Por lo tanto, ¡deje de comer antes de sentirse llena! Una manera de medir la porción adecuada de alimento es ahuecando ambas manos en forma de corazón, ese es, de manera aproximada, el tamaño de su estómago., esa cantidad de alimentos excede 20 minutos si todavía queda con hambre, sírvase más. Su estómago puede estirarse para recibir mucha comida a la vez, pero comer demasiado impacta su metabolismo y dispara su insulina. Nuestra meta es tranquilizar su cuerpo, no mantenerlo en altas revoluciones.
[...] hay una relación de causa-efecto entre el sueño interrumpido o de corta duración y la obesidad. Y parece que esto es más predominante en las mujeres que los hombres... durante el sueño el cuerpo hace su trabajo de mantenimiento. Cuando estamos despiertas y activas, el cuerpo está preparado para reaccionar ante cualquier cosa que pongamos en su camino. Durante el sueño, nuestras células tienen el tiempo para sanar y desintoxicar, abastecerse y recargarse para el día siguiente.
La melatonina es el sedante natural del cuerpo y su nivel aumenta cuando el sol se oculta y nos preparamos para dormir. El hipotálamo, envía una señal para aumentar el nivel de hormonas glucíneas, que ayudan en la absorción de la glucosa de las células hacia el flujo sanguíneo. Esto mantiene estable el nivel de azúcar en la sangre durante la noche y asegura que las células tengan la suficiente provisión de energía para hacer su trabajo de mantenimiento, sin activar las hormonas del hambre. Cuando se acerca la mañana, el hipotálamo registra la luz y la melatonina y la glucínea se desvanecen. Entonces, la adrenalina y la cortisona se incrementa ligeramente, despertándonos frescas y hambrientas.
Ese es el ritmo bioquímico natural que permite un metabolismo saludable, tanto en vigilia, en el sueño. De hecho, una buena noche de sueño es quizás lo mejor que puede hacer para ayudar en la alimentación del peso tóxico... Sin embargo, tenemos la tendencia a hacer las cosas difíciles con cantidad de aparatos... Desconéctese un par de horas antes de acostarse...
[...] El hígado descompone la grasa y los nutrientes solubles en grasa con ayuda de la bilis; y filtra alcohol, drogas, extra hormonas y otros materiales extraños contenidos en los elementos digeridos, antes de ser absorbidos en el flujo sanguíneo. Lo que sobra, es almacenado o descompuesto para eliminación. El hígado fabrica y descompone colesterol y hormonas, incluyendo estrógeno, progesterona y testosterona. Si no está funcionando correctamente, su cuerpo no puede desintoxicarse; por lo que una de las metas del plan de sensibilidades digestivas es reducir la sobrecarga del hígado.
Cuando el hígado y el intestino delgado han sacado el máximo provecho de sus alimentos, el agua sobrante, bacterias y desperdicio de fibra, pasan a su intestino grueso. El intestino grueso tiene su propio y beneficiosa flora, que produce una colección de vitaminas esenciales, incluyendo A,B y K, y fermentada fibra dietética, protegiéndola de enfermedades del Colón. Es aquí donde los sobrantes del proceso digestivo son convertidos en exceso y evacuados. El proceso digestivo completo lleva de seis a 24 horas, dependiendo de los alimentos y cantidad de agua que consuma, de lo robusto de sus ácidos estomacales y enzimas pancreáticas, de la población de flora intestinal y de la acción de su sistema inmunológico.
Su metabolismo existe para descomponer sustancias en formas utilizables (energía) y no utilizables (desperdicio). La desintoxicación es la forma como su cuerpo maneja los desperdicios. Su sistema desintoxicación y se e incluye: hígado, riñones, tracto intestinal, sistema circulatorio linfático, pulmones y piel, tiene que procesar las toxinas del medio ambiente, de su dieta y de sus emociones... El sistema linfático, que compite con su sistema circulatorio en términos de extensión y complejidad, actúa como sistema de alcantarillado de su cuerpo. Cuando la sangre circula, lleva los nutrientes a las células y retirar los desperdicios, pero esto no es intercambio directo. Mejor dicho, hay un líquido intermediario que rodea las células llamado fluido intersticial que actúa como el medio para el intercambio. El fluido linfático es en esencia un fluido intersticial adicional, un fluido transparente que contiene muchos de los desperdicios metabólicos que son creados por las células al estar realizando su función. Son como afluentes que va lentamente hacia la corriente que alimenta un río que se mueve con lentitud, el sistema linfático transporta fluido linfático a través de conductos extensivos, moviéndose por 500 puntos de filtración y «botaderos» (sus nódulos linfa).
En forma sorpresiva, en cada nódulo el fluido linfático es filtrado de las bacterias eliminadas. Si el fluido linfático es bloqueado en un nódulo linfa, usualmente se desvía, pero cuando el bloqueo es mayor, puede causar que el fluido se acumule, originando hinchazón en los tejidos circundantes, condición conocida como linfedema.
Los vasos linfáticos se fusionan en ciertos puntos para formar troncos linfáticos. Usted tiene seis troncos linfáticos principales en su cuerpo, cada uno responsable de drenar fluido filtrado de una región de su cuerpo. La linfa purificada viaja hasta su torso y al final regresa al flujo sanguíneo a través del conducto torácico que está localizado justo debajo de su clavícula. El sistema linfático no tiene bombeo; en su lugar la linfa se mueve gracias a la respiración, el ejercicio y masaje.
Debido a que la linfa limpia casi todas las células en su cuerpo, los síntomas de un bloqueo crónico linfáticos son diversos, pero pueden incluir agravamiento de alergias y sensibilidad de los alimentos, resfriados y gripes frecuentes, ni dolores en las articulaciones, dolores de cabeza y migrañas, dismenorrea, artritis, senos con quistes fibrosos, senos sensibles, sinusitis, pérdida de apetito y otros problemas intestinales, calambres, inflamación del tejido, fatiga, confusión mental, celulitis y depresión. En ausencia de síntomas particulares puede sentirse cansada e intoxicada, con pesadez en el estómago.
Algunas toxinas que usted ingiere son movilizadas, neutralizadas excretadas de manera inmediata; otras son almacenadas en sus células de grasa. Cuando pierde grasa, libera estas toxinas dentro de su sistema, originando síntomas y de manera inadvertida la estimula a mantener el peso. Cuando esta trabajando en forma adecuada su hígado es el responsable de neutralizar, convertir y excretar hasta el 99% de bacterias y toxinas en el cuerpo. Y ¡también es el órgano que metaboliza las grasas! Cuando su hígado se encuentra dañado, estresado o lleno de grasa, su eficiencia disminuye con rapidez. Un hígado saludable filtra casi 2 l de sangre por minuto. El hígado elimina las bacterias, químicos metales pesados, endotoxinas, anticuerpos antígenos complejos, y exceso de azúcar y grasas, explicando este desperdicio por medio de la bilis en intestino delgado, donde se une con el quimo digestivo para crear las heces. Esto lo hace con la ayuda de antioxidantes y nutrientes de origen vegetal, que a su vez accionan un proceso enzimático de dos fases, cuyo bienestar es crucial para su salud a lo largo del plazo.
Durante la primera fase, la mayoría de los compuestos químicos indeseados como drogas, pesticidas y toxinas intestinales son convertidos en el camino en sustancias intermediarias altamente inestables, junto con el exceso de hormonas e histaminas (un subproducto de la inflamación)... las sustancias intermediarias formadas en la fase uno son procesadas y neutralizadas en más detalle la fase dos, en un proceso llamado convergencia... demanda muchos ayudantes, en especial una importante enzima llamada glutation y ciertos aminoácidos.
[...] cuando se está desintoxicando y comienza a perder peso, las toxinas almacenadas en la grasa y en el hígado se liberan en su flujo sanguíneo y pueden agravar los síntomas. El primer paso es incrementar de manera significativa el consumo de líquidos para limpiar su riñones. Considere la posibilidad de comprar un trampolín pequeño para ayudarla a mover el fluido linfático o un masaje o terapia de drenaje linfático. Asegúrese de eliminar cualquier problema intestinal o sensibilidades alimenticias... traté de mantenerse en el plan y descansar con frecuencia, incluyendo la siesta.
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
Libros
,
Nutrición
,
Principios básicos
miércoles, 15 de diciembre de 2010
SOMOS LO QUE COMEMOS
Éste es nuestro segundo artículo en el que recogemos algunas de las pinceladas más interesantes sobre la nutrición que se explican en el libro LA DIETA DEL EQUILIBRIO ESENCIAL: 4 semanas para incrementar su metabolismo y perder peso para siempre, Escrito por Marcelle Pick,Genevieve Morgan.
Consumir los nutrientes activos adecuados en suficiente cantidad es la primera línea de defensa cuando se trata de el equilibrio esencial (seguido muy de cerca por el agua fresca, el sol y el descanso). Los nutrientes se dividen en dos grupos: macronutrientes y micronutrientes.
Consumir los nutrientes activos adecuados en suficiente cantidad es la primera línea de defensa cuando se trata de el equilibrio esencial (seguido muy de cerca por el agua fresca, el sol y el descanso). Los nutrientes se dividen en dos grupos: macronutrientes y micronutrientes.
Los macronutrientes son las sustancias que deben consumir todos los días en cantidades relativamente grandes: proteínas, grasas y carbohidratos. Voy a incluir la fibra en este grupo, a pesar de no ser un nutriente estrictamente hablando y de no ser digerible.
La proteína es el material del que está constituido nuestro tejido. Construye y repara nuestros cuerpos: huesos, músculos, cabello, uñas, células, enzimas, hormonas, neurotransmisores. Por lo tanto, es literalmente esencial para la vida.
Si usted no tiene suficiente proteína, un riesgo frecuente en las dietas de bajas calorías, su cuerpo la empezara a extraer de sus músculos. Esto reduce la masa muscular y hace más lento su metabolismo, puesto que las células musculares convierte la comida en energía de manera más eficiente que las células grasas. Ingerir proteínas en lugar de carbohidratos tienen efecto adicional de estimular la síntesis de los músculos y la descomposición de la grasa. Cuando la proteína entra en el flujo sanguíneo, en particular cuando el nivel de glucosa en la sangre es bajo, se produce un proceso llamado lipólisis en las células adiposas. En la lipólisis, los ácidos grasos son liberados dentro de la corriente sanguínea para ser transportados a los músculos y otros tejidos que necesitan energía. [...]
¿Cuánta proteína es demasiada? Si se da cuenta de que su aliento es amargo, pues está sedienta por largos períodos de tiempo puede ser que esté comiendo demasiada proteína y los suficientes carbohidratos naturales y polisacáridos. El mal aliento es un efecto secundario de un proceso metabólico llamado quetosis, mediante el cual el hígado descompone la grasa en ácidos grasos y cetonas, para ser usados por el cerebro como sustituto de la glucosa... Otras señales de demasiada proteínas son: dolores de estómago, pérdida de peso demasiado rápido, insomnio, irritabilidad y repentinos ataques de dólares artrítico o en la coyuntura. Una manera asegurar que su dieta permanezca balanceada es comer siempre polisacáridos, vegetales o granos naturales, con su proteína.
[...] Los carbohidratos son la principal fuente de glucosa en su cuerpo, el combustible para su cerebro. Son descompuestos con facilidad para proveer una fuente de relativa rapidez de energía y un incremento de la serotonina, que es el neurotransmisor que produce la sensación de bienestar en el cuerpo. El problema con los carbohidratos en la actualidad es que la mayoría de las otras dos obtiene de fuentes equivocadas: de azúcar y granos refinados, en lugar de granos integrales, frutas y vegetales. Comer azúcar y granos refinados origina una elevación repentina en la glucosa y la insulina (y la serotonina) seguido de una caída brusca de la glucosa sanguínea la serotonina, lo cual activa el deseo vehemente de otra dosis.
A su cerebro le encanta cuando esté sólo consume carbohidratos y azúcar porque son fuentes de glucosa baratas y fáciles y por eso tiene problemas para enviarle la señal de detenerse. A diferencia de las proteínas o grasas, usted puede comer demasiados carbohidratos antes de que su cerebro se dé cuenta de que está llena. [...] El consumo diario y excesivo de carbohidratos simples, sin la suficiente proteína o severa, causa estragos en el metabolismo, afectando seriamente el balance de insulina y glucínea... un desequilibrio que puede tener implicaciones profundas incluyendo el aumento de producción de cortisona en el tejido abdominal visceral, inflamación y desequilibrio hormonal [...]
La grasa es crucial para mantener las membranas de las células, el tejido cerebral y los conductos nerviosos, incrementa la inmunidad, mantienen las reservas de energía, estabiliza el azúcar en la sangre y controla el hambre. La digestión descompone la grasa en ácidos grasos y líquidos, uno de los cuales, el colesterol, es la base fundamental de nuestras hormonas sexuales.
Hay un par de ácidos grasos que no podemos sintetizar: omega 3 (ácido linoleico) y omega 6, llamados ácidos grasos esenciales. Están vinculados con la disminución de inflamaciones, de la hipertensión, del colesterol LDL y con mejoras en el estado de ánimo, proceso de conocimiento y balance hormonal [...] cuando las células tienen fácil acceso la cosa en la sangre depende menos de la energía de largo plazo almacenado en la grasa. En lugar de estar fluyendo dentro y fuera de las células de grasa, los ácidos grasos acumulan como triglicéridos, formando un tejido llamado tejido adiposo blanco o grasa corporal... pero, debemos darnos cuenta de algo importante: la glucosa extra es la que la hace engorda rápidamente, no la grasa extra en la dieta. La grasa tiene más calorías que las proteínas o haber datos, pero se metabolizar de manera diferente. Además, usted no puede comer tanto de una sola vez como lo hace con los carbohidratos; entonces, a menudo, termina ingiriendo menos calorías... la grasa de la que estoy hablando de grasa saludable, grasa real, contenían productos lácteos orgánicos, pescado, vegetales, nueces y semillas y sus aceites [...]
la fibra es un nutriente neutro; es la parte no digerible de vegetales y granos que funciona como un equipo de limpieza para su tracto intestinal. Absorbe el colesterol extra, aumenta el volumen y suaviza las heces, acorta el tiempo de tránsito a través del intestino y limita la potencial exposición a toxinas.
La fibra puede ser soluble o insolubles... las solubles... se aglutinan con ácidos grasos experimentan una especie de fermentación, que alimenta la flora digestiva en sus intestinos y ayuda a desacelerar el metabolismo de la conversión de carbohidratos en glucosa. La fibra insoluble... expande su tracto intestinal, haciéndolas sentir satisfecha por más tiempo. También promueve evacuaciones intestinales regulares y ayuda a eliminar las toxinas del intestino.
Los macronutrientes bien pueden ser las paredes de la casa pero los micronutrientes, aunque en menor cantidad, también son indispensables. Son vitaminas y minerales, incluyendo antioxidantes, para proteger y mantener su cuerpo.
[...] Las vitaminas trabajan duro con la ayuda de las enzimas para activar las funciones del cuerpo. Como coenzimas regulan el metabolismo y ayudan en múltiples procesos bioquímicos que liberan la energía del alimento. La mayoría son solubles en agua y, en consecuencia, cualquier exceso es eliminado por la orina. Las que son solubles en grasa (vitaminas A,D,E y K) son almacenadas en el tejido y pueden volverse tóxicas en niveles altos.
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
Libros
,
Nutrición
,
Principios básicos
,
Propiedades
sábado, 4 de septiembre de 2010
LAS PROTEÍNAS: II PARTE
Las proteínas, desde las humanas hasta las que forman las bacterias unicelulares, son el resultado de las distintas combinaciones entre veinte aminoácidos distintos, compuestos a su vez por carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y, a veces, azufre. En la molécula proteica, estos aminoácidos se unen en largas hileras (cadenas polipeptídicas) mantenidas por enlaces peptídicos, que son enlaces entre grupos amino (NH2) y carboxilo (COOH), e intervienen en diversas funciones vitales esenciales, como el metabolismo, la contracción muscular o la respuesta inmunológica, tal como explicamos más ampliamente en el artículo anterior.
Se descubrieron en 1838 y hoy se sabe que son los componentes principales de las células y que suponen más del 50% del peso seco de los animales.
El número casi infinito de combinaciones en que se unen los aminoácidos y las formas helicoidales y globulares en que se arrollan las hileras o cadenas polipeptídicas, permiten explicar la gran diversidad de funciones que estos compuestos desempeñan en los seres vivos.
Las moléculas proteicas van desde las largas fibras insolubles que forman el tejido conectivo y el pelo, hasta los glóbulos compactos solubles, capaces de atravesar la membrana celular y desencadenar reacciones metabólicas. Tienen un peso molecular elevado y son específicas de cada especie y de cada uno de sus órganos. Se estima que el ser humano tiene unas 30.000 proteínas distintas.
Las proteínas sirven sobre todo para construir y mantener las células, aunque su descomposición química también proporciona energía, con un rendimiento de 4 kilocalorías por gramo, similar al de los hidratos de carbono.
Se descubrieron en 1838 y hoy se sabe que son los componentes principales de las células y que suponen más del 50% del peso seco de los animales.
El número casi infinito de combinaciones en que se unen los aminoácidos y las formas helicoidales y globulares en que se arrollan las hileras o cadenas polipeptídicas, permiten explicar la gran diversidad de funciones que estos compuestos desempeñan en los seres vivos.
Las moléculas proteicas van desde las largas fibras insolubles que forman el tejido conectivo y el pelo, hasta los glóbulos compactos solubles, capaces de atravesar la membrana celular y desencadenar reacciones metabólicas. Tienen un peso molecular elevado y son específicas de cada especie y de cada uno de sus órganos. Se estima que el ser humano tiene unas 30.000 proteínas distintas.
Las proteínas sirven sobre todo para construir y mantener las células, aunque su descomposición química también proporciona energía, con un rendimiento de 4 kilocalorías por gramo, similar al de los hidratos de carbono.
Las proteínas animales y vegetales no se utilizan en la misma forma en que son ingeridas, sino que las enzimas digestivas (proteasas) deben descomponerlas en aminoácidos que contienen nitrógeno.
Las proteasas rompen los enlaces de péptidos que ligan los aminoácidos ingeridos para que éstos puedan ser absorbidos por el intestino hasta la sangre y reconvertidos en el tejido concreto que se necesita.
Es fácil disponer de proteínas de origen animal o vegetal. De los 20 aminoácidos que componen las proteínas, ocho se consideran esenciales es decir: como el cuerpo no puede sintetizarlos, deben ser tomados a través de los alimentos.
Mientras que las plantas pueden fabricar sus aminoácidos a partir de nitrógeno, dióxido de carbono y otros compuestos por medio de la fotosíntesis, casi todos los demás organismos sólo pueden sintetizar algunos. Los restantes, llamados aminoácidos esenciales, deben ingerirse con la comida. El ser humano necesita incluir en su dieta ocho aminoácidos esenciales para mantenerse sano: leucina, isoleucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina. Todos ellos se encuentran en las proteínas de las semillas vegetales, pero como las plantas suelen ser pobres en lisina y triptófano, los especialistas en nutrición humana aconsejan complementar la dieta vegetal con proteínas animales presentes en la carne, los huevos y la leche, que contienen todos los aminoácidos esenciales.
Si estos aminoácidos esenciales no están presentes al mismo tiempo y en proporciones específicas, los otros aminoácidos, todos o en parte, no pueden utilizarse para construir las proteínas humanas.
Por tanto, para mantener la salud y el crecimiento es muy importante una dieta que contenga estos aminoácidos esenciales. Cuando hay una carencia de alguno de ellos, los demás aminoácidos se convierten en compuestos productores de energía, y se excreta su nitrógeno.
Cuando se ingieren proteínas en exceso, lo cual es frecuente en países con dietas ricas en carne, la proteína extra se descompone en compuestos productores de energía.
Los alimentos de origen animal contienen proteínas completas porque incluyen todos los aminoácidos esenciales.
En la mayoría de las dietas se recomienda combinar proteínas de origen animal con proteínas vegetales. Se estima que 0,8 gramos por kilo de peso es la dosis diaria saludable para adultos normales.
Muchas enfermedades e infecciones producen una pérdida continuada de nitrógeno en el cuerpo. Este problema debe ser compensado con un mayor consumo de proteína dietética.
Asimismo, los niños también precisan más proteína por kilogramo de peso corporal. Una deficiencia de proteínas acompañada de falta de energía da origen a una forma de malnutrición proteico-energética conocida con el nombre de marasmo, que se caracteriza por pérdida de grasa corporal y desgaste de músculos.
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
Hablamos de...
,
Nutrición
,
Principios básicos
,
Proteínas
jueves, 19 de agosto de 2010
PROTEÍNAS: DEFINICIÓN Y FUNCIONES
Las proteínas son macromoléculas esenciales en la química de la vida. Son componentes estructurales de las células y tejidos, de modo que el crecimiento, la restauración y el mantenimiento del organismo dependen del abastecimiento adecuado de estas sustancias. Por su parte, algunas proteínas actúan como catalizadores o enzimas, moléculas especiales que regulan miles de diferentes reacciones químicas que ocurren en los seres vivos.
FUNCIONES BIOLÓGICAS DE LAS PROTEÍNAS
Función enzimática. La gran mayoría de las reacciones metabólicas tienen lugar gracias a la presencia de un catalizador de naturaleza proteica específico para cada reacción. Estos biocatalizadores reciben el nombre de enzimas. La gran mayoría de las proteínas son enzimas.
Función hormonal. Las hormonas son sustancias producidas por una célula y que una vez secretadas ejercen su acción sobre otras células dotadas de un receptor adecuado. Algunas hormonas son de naturaleza proteica, como la insulina y el glucagón (que regulan los niveles de glucosa en sangre) o las hormonas segregadas por la hipófisis como la hormona del crecimiento, o la calcitonina (que regula el metabolismo del calcio), pero existen hormonas que no son proteínas (las hormonas sexuales y las hormonas producidas por la tiroides, entre otras).
Reconocimiento de señales químicas. La superficie celular alberga un gran número de proteínas encargadas del reconocimiento de compuestos químicos de muy diverso tipo: receptores de hormonas, de neurotransmisores, de anticuerpos, etc. En muchos casos, los ligandos que reconoce el receptor (hormonas y neurotransmisores) son también de naturaleza proteica y en otros casos son organismos (bacterias, virus).
Función de transporte. En los seres vivos son esenciales los fenómenos de transporte, bien para llevar una molécula hidrofóbica a través de un medio acuoso (transporte de oxígeno o lípidos a través de la sangre) o bien para transportar moléculas polares a través de barreras hidrofóbicas (transporte a través de la membrana plasmática). Los transportadores biológicos son siempre proteínas.
Función estructural. Las células poseen un citoesqueleto de naturaleza proteica que constituye un armazón alrededor del cual se organizan todos sus componentes, y que dirige fenómenos tan importantes como el transporte intracelular o la división celular. Por otra parte en los tejidos de sostén (conjuntivo, óseo, cartilaginoso) de los vertebrados, las fibras de colágeno (una proteína fibrosa) forman parte importante de la matriz extracelular y son las encargadas de conferir resistencia mecánica tanto a la tracción como a la compresión.
Función de defensa. La propiedad fundamental de los mecanismos de defensa es la de discriminar lo propio de lo extraño. En bacterias, una serie de proteínas llamadas endonucleasas de restricción se encargan de identificar y destruir aquellas moléculas de ADN que no identifica como propias. En los vertebrados superiores, las inmunoglobulinas (anticuerpos) se encargan de reconocer moléculas u organismos extraños y se unen a ellos para facilitar su destrucción por las células del sistema inmunitario.
Función de movimiento. Todas las funciones de motilidad de los seres vivos están relacionadas con las proteínas. Así, la contracción del músculo resulta de la interacción entre dos proteínas, la actina y la miosina. El movimiento de la célula mediante cilios y flagelos está relacionado con las proteínas que forman los microtúbulos. En ambos casos se trata de proteínas citoesqueléticas.
Funciones de reserva. La ovoalbúmina de la clara de huevo, la lactoalbúmina de la leche, la gliadina del grano de trigo y la hordeína de la cebada constituyen una reserva de aminoácidos para el futuro desarrollo del embrión.
Funciones reguladoras. Muchas proteínas se unen al ADN y de esta forma controlan la transcripción génica. De esta forma el organismo se asegura que la célula, en todo momento, tenga todas las proteínas necesarias para desempeñar normalmente sus funciones. Las distintas fases del ciclo celular son el resultado de un complejo mecanismo de regulación desempeñado por proteínas como la ciclina.
Otras funciones. Los fenómenos de transducción (cambio en la naturaleza físico-química de señales) están mediados por proteínas. Así, durante el proceso de la visión, la rodopsina de la retina convierte (o mejor dicho, transduce) un fotón luminoso (una señal física) en un impulso nervioso (una señal eléctrica) y un receptor hormonal convierte una señal química (una hormona) en una serie de modificaciones en el estado funcional de la célula.
Etiquetas:
Función de los nutrientes
,
Principios básicos
,
Proteínas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)