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jueves, 8 de mayo de 2014

LA OBESIDAD Y EL CÁNCER DE MAMA

Si quieres hacer ejercicio, una buena manera de hacerlo es apoyando la campaña solidaria #Nocorressola, participando los domingos en las carreras de la mujer que organiza DKV seguros médicos, ya que además de perder calorías colaboramos con la lucha contra el cáncer de mama. Encontrarás más información de esta campaña accediendo a través de la página web http://sg.dkv.es/nocorressola

Aunque el motivo es suficientemente importante para no tener en cuenta si tiene o no relación con el tema que tratamos en esta página, buscando información nos hemos encontrado diferentes libros y artículos en el que se asegura que la obesidad sería un factor de riesgo que aumentaría la probabilidad de padecer diferentes tipos de cáncer respecto a una persona no obesa. Entre ellos, estaría el de mama, endometrial, cáncer de colon especialmente en hombres, cáncer renal, adenocarcinoma de esófago... según como leemos en el libro CONTROL GLOBAL DE RIESGO CARDIOMETABÓLICO: LA DISFUNCIÓN ENDOTELIAL COMO DIANA PREFERENCIAL, escrito por Jorge Sabán Ruiz.

Como en esta ocasión nos referimos concretamente al cáncer de mama, según su autor, la relación es incuestionable en la mujer posmenopáusica, con un riesgo 1,5 veces superior a las no obesas.
Aunque pueda sorprender, antes de la menopausia la relación es la opuesta, las mujeres obesas tienen menos riesgo de padecer cáncer de mama que las no obesas.
Según algunos estudios científicos se disminuiría el riesgo manteniendo un índice de masa corporal inferior a 25 durante toda la vida adulta.
Otro factor, menor importante que el de IMC pero que influirían al cáncer de mama sería el perímetro abdominal, mayor perímetro, mayor riesgo.
Después de la menopausia, los ovarios dejan de generar hormonas, de manera que el tejido graso se convierte en el punto donde se genera mayor cantidad de estrógeno. Los niveles de esta hormona son del 50 a 100% más elevado en mujeres obesas posmenopáusicas respecto a las delgadas. Los tumores de mama son sensibles a esta hormona, así que el crecimiento sería más rápido.
Por otro lado, se percibe con mayor dificultad en la palpación, lo que enlentece su diagnóstico.

sábado, 25 de enero de 2014

LOS SECRETOS DE METABOLISMO

¿Qué es el metabolismo? En alguna ocasión hemos hablado sobre él, pero hemos encontrado un libro, LOS SECRETOS DEL METABOLISMO (y cómo bajar de peso más fácil en sólo 30 días), y nos parece interesante resumir algunos fragmentos.

¿Qué nos dice? Pues que no podemos asociar la idea de que una persona delgada lo es porque tenga un metabolismo más elevado porque el proceso es algo más complejo.
En términos generales, el metabolismo es la cantidad de energía que quema el cuerpo para mantenerse.
Nuestro cuerpo quema calorías constantemente para seguir funcionando, incluso cuando dormimos.
Uno de los componentes que afecta el metabolismo, según se recoge en el libro, es la cantidad de músculo en relación con la cantidad de grasa que tenemos en el cuerpo. Al tener más masa muscular quemamos más calorías pues la creación de músculo requiere de energía que es tomada de las reservas que tenemos almacenada en forma de grasa.
A más masa muscular y tonicidad, mayor metabolismo, con una quema más eficiente y más elevada de grasa.

Después de comer el cuerpo descompone todos los nutrientes en energía.
Las moléculas que se llaman enzimas, son liberadas por la glándula tiroides, del páncreas (entre otros) que se encargarán de controlar el proceso de descomposición de los alimentos en aminoácidos, ácidos grasos y azúcares. Esta energía se absorbe en el torrente sanguíneo y llega a todas las células de nuestro cuerpo para mantener todos los diferentes procesos de nuestro sistema.

¿Por qué sería importante el ejercicio? El ejercicio ayuda a aumentar el metabolismo de forma natural y efectiva porque cuando se realiza una actividad física nuestro metabolismo se acelera pues necesitamos quemar la energía suficiente para alimentar nuestros movimientos corporales.
Después de ejercitar nuestro cuerpo, el metabolismo se mantiene alto durante las siguientes 12 horas aproximadamente. Una vez que ejercitamos nuestro cuerpo, perdemos exceso de grasa corporal y empezamos a ganar masa muscular magra, especialmente cuando hacemos entrenamientos de fortalecimiento muscular como las pesas y ejercicios de resistencia.

Además, nos dicen que es importante mantener el metabolismo alto durante el día haciendo mayor número de comidas, pero de cantidades pequeñas, para evitar ataques de ansiedad y evitar consumir de repente una comida copiosa y poco balanceada.

Cuando nos hacemos mayores, nuestro metabolismo se vuelve más lento ya que perdemos masa muscular con la edad.
Los hombres tienen un metabolismo más alto debido a la mayor masa muscular magra.
Las personas más altas tienen un metabolismo más alto pues tienen una mayor superficie del cuerpo para alimentar. Las personas más altas, por lo general, requiere más calorías para mantenerse con energía y tienen un metabolismo más activo.
Nuestra herencia genética influye también en el metabolismo.

¿Qué tipo de ejercicio sería el que incrementaría nuestro metabolismo? Es una pregunta que me he formulado. Puede ser que hayas oído los términos de ejercicio aeróbico y anaeróbico, ejercicio cardiovascular... ¿qué nos dicen?
El ejercicio cardiovascular es un entrenamiento de alta intensidad que aumenta nuestro ritmo cardíaco, quema más calorías e impulsa el metabolismo. Después de entrenar, el metabolismo disminuye de nuevo a su nivel de reposo, pero se quema más calorías en el ínterin. El entrenamiento compresas es el mejor método para construir y mantener masa muscular y de esta manera afectar el metabolismo de forma positiva para quemar más calorías más rápidamente.
Construir masa muscular ayuda a quemar grasa corporal eficientemente, pues se necesita más energía que se recogerá de los depósitos de grasa del cuerpo.

El metabolismo se refiere a todas las reacciones químicas por las cuales las moléculas complejas se descomponen para producir energía, o moléculas simples a través de los cuales se crean moléculas complejas. Es decir, todas las reacciones metabólicas se dividen en dos categorías: reacciones anabólicas, que consistiría en la fabricación y regeneración de una molécula o tejido, y catabólicas, que serían aquellas que destruyen las moléculas o tejido.

El metabolismo es complejo y está regulado por una red de glándulas del sistema endocrino.
Este sistema incluye el páncreas, la glándula pineal, el timo, las glándulas tiroides, la hipófisis, el hipotálamo, las glándulas suprarrenales y los testículos o los ovarios.
Éstas glándulas liberan una serie de hormonas que actúan como mensajeros químicos para controlar todos los aspectos de metabolismo. El páncreas, por ejemplo, tiene una región endocrina que produce las hormonas insulina y glucagón para regular los niveles de azúcar en sangre; y una región exocrina, que produce enzimas digestivas para la digestión.
Independientemente de cuál sea la función metabólica, sistema endocrino interviene de forma directa o indirecta en la misma. Estas reacciones metabólicas incluye un gran número de funciones como el gasto de energía, la reparación celular, la regulación de minerales, la inflamación, la reproducción, la digestión, el sistema inmunológico y las funciones de todos órganos como corazón, riñones, hígado, estómago e intestinos.

Un buen aperitivo para comprender la importancia del metabolismo para perder peso o llevar una vida sana y equilibrada.


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viernes, 1 de noviembre de 2013

YO SÍ QUE COMO

Uno de los últimos libros que se publican con el tema de cómo adelgazar es el de Patricia Pérez, YO SÍ QUE COMO.
Reconozco que tenía cierto reparo sobre lo que me podía encontrar en este libro y que, después de echar un vistazo a las primeras hojas, se me han disipado.
Es cierto que, tal como ella indica, no es nutricionista aunque sí se haya estudiado sobre las enzimas y su papel en nuestro cuerpo, dietoterapia energética, nutrición ortomolecular, etc.
Comer es importante e imprescindible para alimentar nuestras células, pero se trataría de comer lo que nuestro cuerpo necesita, sólo productos naturales que tengan nutrientes naturales y frescos: enzimas, vitaminas, proteínas, hidratos, minerales, grasas, agua y fibra.
Nosotros nos renovamos por dentro constantemente para mantenernos como somos. Si nosotros dejamos de alimentarnos y cada vez comemos menos, el cuerpo se pone al ralentí y gasta poca energía, por eso llegado a un punto en la dieta nos estancamos y nos- cuesta muchísimo bajar de peso así que es importante mantenernos activos por dentro y por fuera.
El hambre sería la señal que nos daría nuestro cuerpo para indicar nuestra necesidad de alimentos, nutrientes para que las células puedan seguir trabajando. Si no le aportamos la cantidad de proteínas, hidratos, grasas, etc. nuestro cuerpo volverá a enviarnos la señal de hambre.
Nuestro cuerpo es nuestro bien más preciado. Lo mínimo que podemos hacer por él es mimarlo. Nuestros órganos por sí solos intentan cuidarnos, nos ayudan a desarrollarnos, a metabolizar lo que necesitamos, a eliminar lo que nos sobra o nos pueden hacer daño, pero nosotros no les solemos ayudar mucho. Nos dejamos llevar por el paladar, por la vista, incluso por el olfato. Y si hay algo que no nos venga bien, que trabaje el organismo, que para eso está.


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sábado, 24 de agosto de 2013

¿QUÉ DEBERÍA TENER UN PRODUCTO NATURAL PARA MEJORAR NUESTRO SUEÑO?

Partimos de la idea que comentamos en el artículo anterior: dormir mal, influye en nuestro metabolismo y parece ser que dificulta la pérdida de peso.
Continuamos desarrollando las ideas que se plasman en el libro LA DIETA FIBRA35, donde se aconseja dormir ocho horas y nos aporta otras informaciones que vale la pena mencionar.
Hoy en día son muchas las personas las que tienen problemas para conciliar el sueño, quienes recurren al uso de pastillas. Según el autor del libro, podemos contribuir a un mejor sueño usando un suplemento nutricional que nos proporcione una combinación determinada de vitaminas, minerales, hierbas y otros ingredientes naturales. Así que creemos interesante recoger con más detalle las explicaciones que nos facilitan, recordando siempre que no debemos consumir alegremente ningún producto sin consultar antes con nuestro médico.
En primer lugar, se destaca que la fórmula debería contener «minerales como calcio y magnesio ya que ambos tienen un efecto tranquilizante sobre el cerebro. Se ha demostrado que la deficiencia de magnesio produce insomnio porque altera la actividad eléctrica del cerebro. El calcio ayuda a convertir el aminoácido triptofano en melatonina, una hormona natural que puede producir somnolencia.
Una fórmula que tenga también una pequeña cantidad de melatonina, que es secretada en forma natural por la glándula pineal en la noche para ayudar a inducir el sueño, puede ser particularmente efectiva en la regulación de los ciclos de vigilia y el sueño.
La adición de 5-HTP, un precursor directo de la serotonina, el químico cerebral que da la sensación de bienestar, también puede contribuir. La serotonina no sólo se conoce porque mejora el sueño sino también porque ayuda a combatir la depresión, a bajar de peso y a regular el apetito.
Dos vitaminas del complejo B, la niacina y el inositol, juegan un papel importante en la inducción del sueño. Al igual que otros miembros de la familia B, estas vitaminas ayudan a reducir la ansiedad que puede ser un motivo de desvelo. La niacina también favorece el sueño porque participa en la síntesis de serotonina. El inositol también ayuda a regular este importante neurotransmisor.
Hay una serie de hierbas en el mercado que por su efecto moderado como sedantes se pueden emplear en forma segura para mejorar la calidad el sueño. Entre éstas están las raíces de valeriana, la pasionaria, el lúpulo, el toronjil, la camomila y la escutelaria


Fragmentos extraídos del libro LA DIETA FIBRA 35

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domingo, 18 de agosto de 2013

DORMIR MAL, ENGORDA

¿Hay alguna crelación entre obesidad y sueño? Según diferentes artículos que hemos leído en el ScienceDaily el no dormir nos hace más propensos a comer alimentos con alto contenido calórico.
En el estudio se hicieron escáner a 23 adultos jóvenes sanos, primero después de una noche normal y la siguiente después de una noche de insomnio.
Según los resultados, había disminuido la actividad en el lóbulo frontal del cerebro, parte encargada de la toma de decisiones, mientras que había aumentado en zonas más profundas que controlan la motivación y el deseo.
Si en estudios anteriores se había relacionado la falta de sueño con un aumento del apetito, especialmente de alimentos dulces y salados, en este caso, se medía la actividad cerebral de los participantes cuando se mostraban imágenes de alimentos que iban desde frutas y verduras a otros como hamburguesas, pizza y donuts.

En realidad, la relación entre dormir mal y dificultad de perder peso no es algo realmente novedoso.
En el libro la DIETA SMART: el método eficaz para comer y perder peso de forma saludable, su autor menciona que si dormimos menos, nuestro cuerpo segregará menos hormonas que inhiben el apetito y más hormonas que lo aumentan. Más pruebas parecían indicar que las personas que dormían poco alteraban su metabolismo, pesaban más y tenían mayor riesgo cardiovascular.
Dormir, en la medida justa, según el autor, sería la actividad sedentaria que nos ayudaría a perder peso.
En el libro LA DIETA FIBRA 35: el secreto mejor guardado de la naturaleza para perder peso, se incidía sobre lo mismo. El sueño afectaba en el equilibrio de los hormonas encargadas de informar al cuerpo de si tenía o no a apetito: la grelina, liberada por el estómago y que nos da la señal de hambre; la leptina, liberada por células grasas para indicar el nivel de reservas con él en el cuerpo.
Con déficit de sueño, los niveles de leptina se disminuyen y los de grelina aumentan. Un nivel bajo de leptina informaba al cuerpo de no existir suficiente grasa almacenada y un nivel más elevado de grelina nos avisaba de tener hambre.
Aparte de otros estudios se comprobaba los efectos perjudiciales de la falta de sueño en el metabolismo y en la capacidad que se tenía de controlarlas antes de comer.
Si a ello le agregamos un mayor cansancio, menos energía para realizar actividades físicas.
Según se explica en el libro, cuando el cuerpo se siente cansado por falta de sueño, trata de aumentar la energía consumiendo alimentos, es entonces cuando parecen ansias de comer, grasa y alimentos azucarados.

Fragmentos extraídos del libro LA DIETA DE LA FIBRA 35

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sábado, 27 de abril de 2013

LA IMPORTANCIA DE LA GRASA

LA DIETA SMART: El método eficaz para comer y perder peso de forma saludable escrito por Reina García Closas nos proporciona información muy clara sobre la grasa.
Queremos profundizar en el tema, aunque vemos que hablan de dieta basada en índice glucémico, algo que mencionan muchos autores, aunque en este caso la explicación resulta clara y nos aporta otros argumentos que no habíamos leído antes.
¿Por qué cada intento parece que cueste más adelgazar? Seguro que encontrarás interesante el texto que recogemos a continuación:

Nuestro cuerpo necesita cierta cantidad de grasa para proteger y amortiguar los órganos internos, así como para mantener la temperatura corporal, almacenar vitaminas y sintetizar hormonas y otras sustancias. De hecho, la grasa corporal es el principal almacén de energía de que disponemos.
Además, recubre los nervios y forma parte de la pared de todas nuestras células., De su presencia depende mucho de las funciones claves de nuestro cuerpo y de nuestra mente, ya que modula el metabolismo, el sistema inmunitario, el funcionamiento cerebral y el estado de inflamación.
No obstante, si se haya en exceso, puede alterar nuestro aspecto, afectar el metabolismo y aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas y degenerativas...

Al perder peso, se pierde algo de masa magra de manera inevitable y, al recuperarlo, la mayor parte suele ser grasa. Si este ciclo se repite con excesiva frecuencia, el porcentaje de grasa irá aumentando y el de masa muscular será cada vez menor.
Dado que la cantidad de calorías que gastamos en reposo (o metabolismo basal) depende sobre todo de la masa magra, ésta disminuirá con el tiempo.
El proceso tiene unas consecuencias muy negativas, tanto para la salud como para el aspecto físico, ya que, aun manteniendo el mismo peso, el porcentaje de grasa habrá aumentado de manera considerable, al igual que el volumen corporal.

La grasa es mucho más que un mero conjunto de células que se limitan a almacenar energía en forma de moléculas denominadas triglicéridos.
La grasa que se deposita justo debajo de la piel (grasa subcutánea) -especialmente en las caderas, muslos y glúteos de las mujeres en edades premenopáusicas-, además de dar un contorno muy característico al cuerpo, constituye una reserva de energía destinada a afrontar periodos de mayor necesidad calórica, como el embarazo y la lactancia. Un exceso de grasa en esta zona da lugar a la denominada obesidad ginoide o periférica, que, pese a los reparos estéticos que puedan presentar, no reviste ningún riesgo grave para la salud.
Sin embargo, la acumulación excesiva en el interior del abdomen, así como la infiltración en los músculos y vísceras, conocida como obesidad abdominal, androide o central, que se produce en hombres y mujeres a partir de la menopausia, ocasiona problemas importantes de salud.
Un modo sencillo de comprobar si se parece obesidad denominada uno, consiste en medir el perímetro de la cintura: superar los 88 cm en el caso de las mujeres con los 102 cm en el de los hombres, será diagnóstico.
[...] El peligro para la salud comienza a partir de los 94 cm en el caso de los hombres y de los 80 cm para las mujeres.

Fragmentos extraídos del libro LA DIETA SMART: El método eficaz para comer y perder peso de forma saludable de Reina García Closas

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jueves, 13 de septiembre de 2012

LA GRASA ABDOMINAL

La grasa abdominal es distinta de la grasa de las caderas o de los muslos. La grasa abdominal se deposita y retira con más facilidad que en otras partes del cuerpo a través de proteínas transportadoras que circulan por la sangre.
Se trata de una grasa a la que el organismo accede fácilmente cuando necesita reservas de energía aunque, como consecuencia, aumentan los niveles de grasa en la sangre.
Al metabolizarse, los subproductos de la grasa abdominal elevan el colesterol y disminuyen la sensibilidad del organismo a la insulina, afectando a la presión sanguínea y aumentando el riesgo de sufrir enfermedades coronarias y cáncer.
La grasa abdominal produce, además, más estrógenos, que pueden animar el desarrollo del cáncer de mama. Se han llevado a cabo estudios que observan que los pacientes con más grasa abdominal presentan mayor riesgo de sufrir hipertensión, cardiopatías, diabetes, cáncer de colon y cáncer de mama posteriormente a la menopausia.

Una forma de evaluar la grasa abdominal consiste en calcular la relación entre cintura y cadera. Esta relación se calcula midiendo primero el contorno de pintura por su punto más estrecho y luego el de cadera por su punto más ancho.
Las mujeres deberían tener una relación entre cintura y cadera de 0,8 o inferior mientras que la de los hombres deberá ser de 1 o menos.


Texto recogido en el libro ENCICLOPEDIA DE LA SALUD, escrito por Michael S. Richarddon
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lunes, 30 de abril de 2012

REGLAS BÁSICAS DEL MÉTODO DE ADELGAZA MIENTRAS DUERMES

Para conocer mejor la propuesta de ADELGAZAR CUANDO DUERMES recogemos las reglas que debe cumplirse a la hora de poner en práctica.
Regla 1:tres comidas al día. Podemos escoger entre las tres modalidades que nos explican, pero el número de comidas nos indican que deben ser siempre de tres. Iniciamos el día con un abundante desayuno a base de carbohidratos en el que podremos comer pan, panecillos, etc.
En el almuerzo comeremos hasta saciar el apetito.
En la cena prescindiremos totalmente de carbohidratos.
Regla 2: saciarse de carbohidratos. Nos dicen que las grasas se queman con los carbohidratos.
Regla 3: cinco horas de pausa entre las comidas. Es importante dejar pasar por lo menos 5 horas entre las comidas, sólo así nuestro cuerpo tendrá tiempo para realizar cambios metabólicos y festivos, y los niveles de insulina y azúcar podrán descender del todo antes del siguiente comida.
Regla 4: prohibido picar entre horas. De lo contrario es imposible que bajen los niveles de insulina y de azúcar entre las comidas. Nada de fruta, yogur... nada que obligue el páncreas a ponerse en marcha de nuevo y que pueda captar insulina.
Regla 5: si vas a un restaurante, deberemos elegir los platos según el programa de dieta disociada.
Regla 6: se toleran deslices. No convertirlo en norma, pero no agobiarnos.
Regla 7: el ejercicio hace que los kilos se vayan antes. No se trata de hacer ejercicios de alto rendimiento sino moderados. Cuanto más sobre el ejercicio, más grasas se quemarán.
Es necesario estimular el metabolismo lipídico realizando el ejercicio adecuado: moderado, sin demasiada intensidad.

Al hacer ejercicio, incluyéndose los quehaceres diarios, se estimula la producción de las hormonas noradrenalina y adrenalina las cuales se encargan de que el músculo pueda aprovechar la grasa acumulada en el tejido adiposo para obtener energía a partir de ellas.
El deporte vacía las reservas del tejido adiposo, baja el nivel de insulina y aumenta la secreción de testosterona y de hormona de crecimiento.
Nuestra musculatura supone el 40% de nuestra masa corporal el metabolismo proporciona energía a los músculos en forma de grasa y glucosa, mientras que el aparato respiratorio y el sistema cardiovascular aportan oxígeno y sangre constantemente. El cerebro y el sistema nervioso se encarga de activar, regular y coordinar los movimientos. Entenderemos entonces la importancia de la musculatura que además de activar la circulación nos ayuda eliminar las hormonas del estrés.


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sábado, 28 de abril de 2012

ADELGAZA MIENTRAS DUERMES

Hace algo más de un año encontrábamos un libro con un título sugerente: ADELGAZA MIENTRAS DUERMES.
¿Quién no desea eso? Así que no dejamos de echar un vistazo a este otro nuevo libro ADELGAZA MIENTRAS DUERMES en esta ocasión de otros autores: Detlef Pape,Rudolf Schwarz,Elmar Trunz-Carlisi,Helmut Gillessen, publicado en 2009, aunque han sacado otro nuevo libro con fecha más reciente.

A lo largo del libro veremos como menciona esta dieta como la dieta de disociación para la insulina.
Otros autores que vuelven a otorgar a la insulina un papel fundamental en la subida o bajado de peso.
La descomposición de los nutrientes en el organismo, al igual que el almacenamiento de las grasas, están regulados por una hormona fabricada en el páncreas, la insulina. Todas las sustancias que ingerimos llegan hasta el lugar donde serán utilizadas si la insulina actúa como llave que abre las puertas. Cuanto más azúcar contenga una comida, más subirá la glucemia y más intensa será la reacción de la insulina.
Sobre todo la combinación de hidratos de carbono y proteínas de origen animal provoca una enorme respuesta insulínica.
Lo que pretende esta dieta de disociación de insulina es el consumo de estos nutrientes en distintos momentos del día y no combinados, consiguiendo, nos dicen, interrumpir el almacenamiento de la grasa y optimizar la combustión de la misma.
Durante la noche se produce una abundante secreción de hormona de crecimiento para que durante el sueño se puedan llevar a cabo procesos de regeneración y reparación. También durante este proceso consume la reserva de grasa, lo que nos permite adelgazar durmiendo.

Existe un permanente intercambio de señales nerviosas, hormonas y neurotransmisores entre el cerebro, los centros del hambre y de la saciedad, el tracto digestivo y diversos tejidos, a partir de del cual se indica constantemente qué falta y dónde para cubrir las necesidades.
Y a todo esto podríamos añadir también muchos otros elementos tales como hormonas del estrés, hormonas de la felicidad, termorregulación, hormonas sexuales y muchos otros más.
No debemos olvidar que nuestro sistema nervioso vegetativo, que es el que regula el metabolismo y el funcionamiento de los órganos, intenta lograr permanentemente un equilibrio entre acción y reposo.

La dieta disociada de insulina nos permite prácticamente comer de todo aunque deberemos mantener la norma de separar por la mañana y por la noche.

Durante la actividad diaria, el metabolismo humano necesita carbohidratos de fácil digestión. Durante el sueño y ejercicio de resistencia consumimos más grasa de nuestra reserva. Este ciclo está regulado por el cambio de luz y oscuridad así como los cambios de temperatura e iluminación que se producen a largo del año.
Además de estos factores externos, otros internos regulan nuestro rendimiento individual, nuestra mente, funciones físicas, procesos de reproducción y regeneración...

La idea básica de esta dieta sería en alimentarlos por la mañana consumiendo exclusivamente carbohidratos para conseguir un mayor rendimiento metabólico.
A mediodía no sería preciso una dieta disociada, la insulina hace que carbohidratos y proteínas animales pasen a la masa muscular. Durante el día, aumenta la actividad y el número de receptores insulina por lo que no se acumulan nutrientes en las células grasa.
Por la noche deberíamos consumir principalmente proteínas que nos ayuden a regenerar nuestro organismo y que no contiene carbohidratos, ya que ello facilitará el aumento de peso al acumularse la grasa.
Leemos que mientras dormimos, quemamos grasa siempre que nada impida la combustión de la grasa. Sin embargo, una cena tardía y a base de carbohidratos, atrae a la insulina y está bloqueada combustión nocturna de grasa durante cinco horas más.

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jueves, 27 de octubre de 2011

CARGA BIOQUÍMICA DEL ESTRÉS EN NUESTRO CUERPO

A modo de resumen, recogemos la acción del estrés:
de forma negativa en la absorción de nutrientes: debido a una menor oxigenación y circulación sanguínea gastrointestinal; por una menor producción de enzimas en el estómago, páncreas e hígado; y un menor flujo de bilis de la vesícula biliar.
Provoca una mayor expresión de nutrientes: pérdida de calcio, magnesio, potasio, zinc, Colombo, selenio y otros micro minerales a través de la orina.
Causan deficiencias de nutrientes: particularmente vitamina C, vitamina B, hierro, cinc y selenio.
Aumenta el nivel de colesterol del tipo LDL en sangre.
Aumentan los triglicéridos séricos durante la respuesta de estrés.
Se provoca una mayor agregación de plaquetas en la sangre, importante factor de riesgo en cardiopatías.
Causa una mayor retención de sal: puede producir hipertensión arterial.
Aumenta el cortisol: vinculado con el aumento de peso, la obesidad tanto mineral y la capacidad de bajar de peso o desarrollar los músculos. Su producción excesiva contribuye al envejecimiento prematuro del cuerpo.
Al mismo tiempo aumenta la producción de ácido clorhídrico, aumentando las probabilidades de sufrir úlceras.
Disminuye la densidad de la flora intestinal: el estrés destruye las bacterias intestinales beneficiosas. Esto puede dar lugar a problemas inmunológicos de la piel, deficiencias de nutrientes y trastornos digestivos.
Disminuye el suministro de oxígeno: dicho que influye en todos los aspectos del metabolismo.
Influye en la eficiencia térmica de forma desfavorable, de manera que disminuye nuestra capacidad de quemar calorías.
La hormona del crecimiento, importante para el desarrollo, la nación y el restablecimiento de tejidos corporales, se ve disminuida. Esta hormona ayuda a quemar grasas y desarrollar los músculos.
Disminuye nuestra secreción salival, con lo que tendremos menor capacidad de digestión y almidones y disminuye los factores inmunológicos orales.
Descienden la producción de hormona tiroidea, lo que puede hacer que disminuya la actividad metabólica en todo el organismo.
Aumenta el ritmo de deglución, lo que aumenta la posibilidad de trastornos digestivos.
Mayor tiempo de evacuación intestinal: puedes dar lugar a diarreas y a que emacropartículas de alimentos entren prematuramente en el intestino delgado; éste es uno de los factores que pueden contribuir a las alergias y sensibilidades alimentos y a distintas enfermedades.
Al aumentar también el tiempo de evacuación intestinal puede dar lugar a estreñimiento, factor de riesgo de las enfermedades del colon.
Ya lo hemos indicado anteriormente, existe un aumento de alergias y sensibilidades a alimentos, debido probablemente a la disminución de la inmunidad y a problemas de permeabilidad intestinal.
Funcionamiento errático del esfínter del esófago inferior: del esfínter del esófago inferior se abre cuando no debe, lo cual ocasiona reflujo gástrico, conocido como si es estomacal.
Favorece la resistencia la insulina: el estrés crónico de bajo nivel puede hacer que las células afectadas no respondan a la insulina, factor que contribuye a la diabetes, el aumento de peso, las cardiopatías y el envejecimiento.
Disminuye la masa muscular, lo que implica una mayor acumulación de tejido adiposo y un metabolismo más lento.
Disminuyen las eicosanoides: en este importante grupo de hormonas controladoras están comprendidas las prostaglandinas, los tromboxanos y los leucotrienos. Influyen en el nivel de energía y en numerosas funciones metabólicas.
Existe mayor riesgo de osteoporosis: se ha demostrado que la densidad ósea disminuyen las mujeres estresadas y deprimidas. El estrés hace que aumente la excreción en la orina de calcio, magnesio y boro.
Aumenta el estrés oxidativo: provoca envejecimiento prematuro. Es un precursor de numerosas enfermedades.
Descienden las hormonas sexuales: puede implicar la reducción de la libido o apetito sexual, ante la energía y de la masa muscular.
Desciende la función renal: implica una mayor toxicidad, desequilibrio electrolítico, retención de agua, cardiopatías.
Disminuyen las mitocondrias: éstas son las encargadas de producir energía las células. Cuando disminuye el número total de estos minúsculos órganos los celulares, producimos literalmente menos energía. Puede dar lugar a la fatiga crónica.
Y para finalizar, aumenta la inflamación: esta es la base de muchas dolencias importantes, con inclusión de las enfermedades cerebrales y cardiacas.


Basado en el libro LA DIETA DEL SOSIEGO (comer por placer, para obtener energía y para adelgazar) , escrito por Marc David .

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miércoles, 12 de octubre de 2011

¿POR QUÉ Y QUÉ TIPOS DE CARBOHIDRATOS NOS PUEDEN HACER ENGORDAR?

Hemos hablado en diferentes artículos de los carbohidratos, la insulina y la serotonina.
Por si hubiera alguna duda sobre el tema, creemos que la explicación que nos ofrece Ann Fittante en su libro EL SABOR DE LA SALUD: MÁS DE 200 DELICIOSAS RECETAS PARA EQUILIBRAR EL AZÚCAR EN LA SANGRE DE FORMA NATURAL resulta bastante esclarecedor, además de muy útil para personas que también sufre de diabetes.
Todo el mundo tiene glucosa en sangre. La glucosa es el combustible que alimenta a todas las células del cuerpo.
Al comer, el cuerpo descompone los alimentos y los convierte en glucosa, la cual se introduce al torrente sanguíneo. Entonces ese proceso activa el páncreas para que se produzca la hormona insulina. La insulina es como una llave que abre las células para permitir que entre la glucosa. Una vez en el interior de las células, la glucosa se utiliza como combustible o bien se almacena en el hígado o en los músculos para utilizarse más adelante.
La cantidad de insulina necesaria para abrir las células depende de lo que comemos. Algunos alimentos tardan más tiempo que otros en descomponerse y convertirse en glucosa. Aquellos que se descomponen lentamente proporcionan una menor cantidad de glucosa para que el cuerpo la absorba a lo largo de un período de tiempo mayor; a su vez, el páncreas responde al liberar la insulina más lentamente. Y lo que es incluso mejor, cuando el azúcar en sangre se eleva de manera gradual, baja igual de lentamente a lo largo del tiempo. Esta suave subida y bajada en realidad pone freno a los antojos de comida.
Por contraste, cuando los alimentos se descomponen y se introducen el torrente sanguíneo rápidamente, el páncreas tiene que fabricar rápidamente mucha insulina para transportar la glucosa desde la sangre hasta las células. Y una vez que la insulina ha extraído la glucosa de la sangre, el nivel de ésta baja tanto que provoca antojos, comilonas y aumento de peso.
Básicamente, entre más rápido se introduce la glucosa en la sangre, más rápidamente se eleva la insulina... y más rápidamente cae en picada el nivel de azúcar en la sangre cuando la insulina comienza a actuar. Este patrón de altibajos rápidos en los niveles de azúcar en la sangre representa un problema, tanto para la salud general como para el peso.
Con el tiempo, se come en exceso y se puede acumular una excesiva grasa corporal, la cual puede hacer que las células ignoren la señal de la insulina para que saque la glucosa de la sangre. En esta afección, lo que se conoce como resistencia a la insulina, la glucosa se queda afuera de las células sin poder entrar y se convierte en grasa, la cual termina depositada en las caderas, cintura y trasero.
Los diferentes tipos de carbohidratos afectan de manera diferente el azúcar en la sangre la liberación de insulina. Y esos carbohidratos que provoca la mayoría de los altibajos en los niveles de glucosa nos dejan con unas terribles punzadas de hambre. Además, el exceso de calorías que consumimos debido a las fluctuaciones del azúcar en la sangre es lo que hace que subamos de peso.
Los carbohidratos que se encuentran en alimentos como las legumbres, verduras, cereales integrales... son carbohidratos sin refinar, ricos en fibra y tardan más tiempo en digerirse, lo cual a la larga ayuda a retardar la absorción, son carbohidratos de absorción lenta, los cuales retardan la conversión de carbohidratos en glucosa.
Los carbohidratos refinados, que se encuentran en el pan blanco, pasta blanca, galletas y productos panificados... carecen de la fibra, es eliminada cuando los granos son molidos. Al ingerirlos pasan a toda velocidad por el intestino e inundan de glucosa al torrente sanguíneo, haciendo que se eleven muchísimo los niveles de insulina. Si se consumen demasiados esos carbohidratos de absorción rápida el cuerpo tiene más glucosa de la que necesita y ese exceso se convierte en grasa corporal.
Y aún peor es esa subida de insulina seguida de una caída de azúcar en la sangre, que provoca un hambre falsa que con demasiada frecuencia se satisface con todavía más carbohidratos de absorción rápida. Se trata de un círculo vicioso: comemos alimentos con carbohidratos de absorción rápida porque tenemos hambre; el azúcar en la sangre y la insulina suben por las nubes; luego el azúcar en la sangre cae en picada nos entran unos antojos repentinos bien fuertes, de modo que ingerimos más carbohidratos de absorción rápida porque tenemos hambre... y empezamos a subir, subir y subir de paso.

Fragmentos extraídos del libro EL SABOR DE LA SALUD: MÁS DE 200 DELICIOSAS RECETAS PARA EQUILIBRAR EL AZÚCAR EN LA SANGRE DE FORMA NATURAL de Ann Fittante

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domingo, 25 de septiembre de 2011

NUTRIENTES QUE AYUDAN A MANTENER LA LÍNEA

  • El litio y la nicotinamida aumenta la secreción de serotonina y disminuyen el apetito.
  • La L-fenilalanina, un aminoácido, que tienen la propiedad de estimular la secreción de colecistocinina, una hormona que también proporcionar organismos sensación de saciedad. No encontraremos en la leche y la carne.
  • La L-tirosina favorece la secreción de noradrenalina en presencia de vitamina C y B6. La noradrenalina aumenta el metabolismo del cuerpo por estimulación del sistema parasimpático.
  • La L–ornirina, la L–arginina y L-dopa, tres aminoácidos, aumenta las secreciones de la hormona de crecimiento que actúa sobre el metabolismo de base.
  • La L–carnitina, otro aminoácido, ayuda al organismo transformar la grasa de energía: la carnitina asegura al transporte de las grasas a las mitocondrias (al corazón de las células) para que sean quemadas. Este efecto sólo de real cuando se acompaña de una actividad física sostenida y regular.
  • El cromo: puede favorecer la pérdida de grasa corporal y el aumento de la masa muscular. La hiperinsulinemia es una condición patológica asociada a una tasa de azúcar en sangre elevada, un estado que favorece la obesidad por una síntesis excesiva de ácidos grasos.
    El cromo mejora la función de la insulina y contribuye a regular su secreción, reduciendo, al mismo tiempo, los triglicéridos. El cromo mejora también la captación de aminoácidos por la célula, lo que permite al organismo sintetizar más proteínas. Varios experimentos han demostrado que los suplementos de cromo picolinato conllevan una pérdida de tejido adiposo y un aumento de la masa muscular en los deportistas.

    Fragmentos extraídos del libro LA REVOLUCIÓN DE LAS VITAMINAS de Thierry Souccar

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  • domingo, 18 de septiembre de 2011

    LA DULCE TENTACIÓN DEL CHOCOLATE

    Durante bastante tiempo hemos estado hablando sobre distintas dietas, investigaciones o libros publicados.
    Hoy queremos dar una vuelta de 180°. Seguro que en algún momento has sentido la necesidad de saltarte las normas y prohibiciones, y dar un capricho a tu paladar. Puede ser que después, en lugar de sentirse feliz, te nazca un sentimiento de culpabilidad.
    Obviamente, si nuestro propósito es adelgazar, no debemos dejar aparcada nuestra dieta, ni continuar con unos hábitos alimenticios incorrectos.
    Pero, cuando estamos en esos días en los que una zanahoria o una manzana no sirve para levantarnos el ánimo, tal vez te convenga saber algunas de las propiedades del chocolate.
    No, no son manías, los nutrientes que nos aporta el chocolate nos transmiten sensación de bienestar, tal como nos explica Stéphane Clerget en su libro SOBREPESO EMOCIONAL.
    el chocolate está relacionado con la bioquímica de las emociones. El aporte de azúcar y de grasa que produce activa la secreción de serotonina, el ya citado neurotransmisor del bienestar (el mismo cuya tasa sube bajo el efecto de muchos antidepresivos). Además, el chocolate contiene triptófano, un aminoácido esencial presente en la composición de la propia serotonina. Asimismo, contiene tiramina, feniletilamina, cafeína y teobromina, que estimulan el sistema nervioso, facilitan el esfuerzo, aumentan la vigilancia y la eficacia intelectual, y tienen también un efecto antidepresivo. El chocolate aumenta las tasas de endorfina, la morfina natural que nuestro cuerpo fabrica especialmente después de hacer deporte y que posee un formidable efecto de descanso y de apaciguamiento de los dolores de todas clases. En su composición, también encontramos anandamina, el THC natural, un elemento parecido al que hace que para algunos la marihuana sea una delicia, aunque, no hay por qué asustarse, en dosis ínfimas. Por último el magnesio, sobre 30 sobrepeso emocional todo presente en el chocolate negro, tiene un efecto relajante sobre el sistema neuromuscular. Así pues, en el chocolate hay que tener en cuenta todos estos efectos emocionales producidos por los diferentes compuestos.
    Limitar la ingesta de chocolate, si este alimento representa una aportación calórica excesiva en la dieta diaria, implica, pues, elegir una alternativa que siga suministrándonos sus compuestos activos. Como alternativas posibles, pueden citarse el café, determinadas plantas (el hipérico, por ejemplo), el deporte u otras actividades placenteras que ponen en marcha la secreción de endorfinas y de feniletilaminas.

    Fragmentos extraídos del libro SOBREPESO EMOCIONAL de Stéphane Clerget

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    domingo, 11 de septiembre de 2011

    LA DIETA DE LOS 17 DÍAS (SEGUNDA PARTE)

    LA DIETA DE LOS 17 DÍAS está compuesta poco por cuatro ciclos, tres ciclos de 17 días y el último que es el ciclo de mantenimiento.
    El primer ciclo es el de aceleración. En este ciclo nos ayuda a sacar azúcares y grasas de nuestro cuerpo, pero no sólo eso, sino que también eliminamos toxinas.
    Para ello se limitan la cantidad de carbohidratos ingeridos eliminando alimentos como el pan blanco, arroz, patatas y pasta. El chocolate y otro tipos de dulces tampoco están permitidos.
    Con esta medida nuestro cuerpo puede metabolizar y aprovechar la propia grasa que tenemos depositada en nuestro cuerpo.
    Durante el primer ciclo podremos disfrutar de comidas de alto contenido de proteínas. Pescado, huevos, potro... y vegetales como brócoli, cebollas, tomates, col, pimientos, espinacas son sólo algunos pocos.
    Este tipo de verduras nos ayudan a limpiar la sangre, el hígado y los intestinos de toxinas y células grasas indeseables.
    Dos porciones de frutas con bajo contenido en azúcares como manzanas, peras, uva roja y todos de bayas. Estas frutas son bajas en calorías pero ricas en fibra y agua.
    Otros alimentos como el yogur bajo en grasa con bifidus, requesón... nos ayudan a limpiar el sistema digestivo.

    El segundo ciclo es el de la activación. Se trata de restablecer nuestro metabolismo mediante una estrategia que incluye el aumento la disminución del consumo calórico para estimular la quema de grasas y evitar los estancamientos. Muchas dietas nos ayudan a empezar el cambio pero el cuerpo se adapta fácilmente y entonces perder peso se hace cada vez más difícil. Este ciclo previene que esto suceda.
    Durante este ciclo continuamos comiendo todos los alimentos del ciclo anterior y añadimos otros más.
    Podremos agregar a nuestra comida marisco, cortes magros de carne de res, cerdo y cordero. Habas, guisantes, maíz, calabazas... están permitidos durante esta fase. Caldos bajos en sodio, salsa light de soja, salsa de tomate

    El ciclo tres es el de lograr. Se trata de desarrollar buenos hábitos alimenticios mediante la reintroducción de otros alimentos hasta conseguir el peso meta.
    Durante el primer y segundo ciclo nuestro peso bajara de forma más rápida mientras que en este el descenso será más lento. Es normal. Durante esta fase podremos perder algo de peso pero lo más importante es que nos ayuden a a empezar el proceso de mantenimiento de nuestro peso deseado.
    Podremos añadir alimentos como pasta, pan integral, fruta y snacks. También podremos disfrutar un día de una bebida con alcohol si lo deseamos.
    Sin embargo no recuerdan que el alcohol provoca que acumule más líquidos, de manera que no es lo mejor para esta dieta.
    Muy importante también es tener en cuenta el tamaño de las porciones, que deben ser pequeñas, quitar la piel, podemos comer los juegos que queramos pero intentando no comer más de cuatro yemas por semana.
    Disfrutar de frutas, ya sea fresca, congelada o en conserva, pero no tiene que contener azúcar.
    ¿Más consejos? Comer despacio y saborear los alimentos. Aumentar nuestro ejercicio físico a 30 minutos por sesión.

    Pasaremos entonces a la última fase, el ciclo cuarto. Debemos haber conseguido nuestro propósito después de los ciclos anteriores, ahora deberemos mantener los resultados obtenidos. Con el ciclo cuatro deberemos mantener nuestro peso a través de un programa de alimentación que nos permite disfrutar de la comida favorita en los fines de semana y comer de forma saludable durante la semana.
    ¿Cuanto tiempo durará esta fase? Siempre.

    Además nos dicen que gran parte del peso que perdemos es agua. El peso del agua puede ocultar cosméticamente la pérdida de grasa y ser muy frustrante. En lo que respecta a la salud, la retención de líquidos puede forzar el corazón. Cuando el cuerpo retiene agua, significa que hay más agua en la sangre y el corazón tiene que trabajar más para bombear todo ese volumen extra. Una vez que hay parecido todo ese exceso de líquidos también desaparecerá la hinchazón. Empezarás a estar visiblemente más delgado en tres o cuatro días. Y lo más probable es que te sientas mucho más ligero y más motivado para tener cuidado con lo que comes.

    Basado en el libro LA DIETA DE LOS 17 DÍAS, escrito por Mike Moreno.

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    viernes, 9 de septiembre de 2011

    LA DIETA DE LOS 17 DÍAS

    Entre las últimas novedades de la editorial Aguilar nos encontramos la versión española de LA DIETA DE LOS 17 DÍAS, libro escrito por el Dr. Mike Moreno, y del que se ha hablado por la red durante todo este año.
    El título nos parece tentador, sabemos que para todos los que queremos bajar de peso, una de las razones por las que se abandonan las dietas es el aburrimiento, no sólo por no poder comer cierto tipo de alimentos sino por lo largo que se vuelve.
    Es por eso que hemos querido investigar, 17 días es un plazo muy asequible para prácticamente todo el mundo.
    Lo primero que hemos leído en la reseña de la editorial es que es una dieta que no depende de una escueta lista de alimentos permitidos, de ejercicio físico extenuante ni de recuento de calorías que nos dejan hambrientos y frustrados. Al mismo tiempo nos hablan de moderación y un tamaño adecuado, además de averiguar cuáles son los alimentos y el tipo de ejercicio que mejor se ajuste a nuestra vida real.
    Por otro lado, en la red encontrado distintos artículos en los que se indicaba que en esta dieta se prohibía el azúcar y alimentos procesados. ¿No os suena ya eso?
    En fin, como es una dieta que está en boga, vamos a recoger algunos puntos para que conozcamos un poco mejor en qué consiste LA DIETA DE LOS 17 DÍAS.

    Resumiría la dieta de los 17 días en dos palabras: resultados rápidos.
    Dependiendo del peso que tengas y de tu metabolismo, podrías perder de 4 a 5 kilos en los primeros 17 días. Naturalmente, cuanto más lejos estés de tu peso ideal, más perderás al principio.

    Esta dieta está diseñada para producir resultados rápidos, no porque te haga pasar hambre para bajar de talla, sino porque su cuidadoso equilibrio de alimentos y ejercicio ajusta metabólicamente el cuerpo para quemar grasas día tras día.
    Otra cosa importante: el periodo de pérdida de peso de esta dieta se limita únicamente a 17 días cada vez para que no te desmoralices con la idea de hacer dieta durante un sinfín de meses.
    Tampoco tendrás tendencia al estancamiento, como sucede a menudo con otras dietas. La dieta de los 17 días hace que el cuerpo y el metabolismo siempre estén tratando de adivinar. Esto es lo que llamo «confusión del cuerpo». En cada ciclo de 17 días cambian las calorías y los alimentos que se comen. Al variar estos factores se evita que el cuerpo se adapte a ellos, por lo que es más difícil que la báscula se estanque. Y otra ventaja: no te aburres nunca.
    Al final de los 17 días entrarás en un segundo ciclo de 17 días, después en un tercero y por último en el ciclo de estabilización del peso, durante el que podrás comer una mayor variedad de alimentos, incluidas tus comidas favoritas, dentro de lo razonable...
    Tienes que dejar de comer alimentos no saludables. Tienes que comer verduras, fruta y carnes magras. No te voy a pedir que investigues tu yo interior ni que descubras ocultas razones emocionales por las que estás gordo. Pero sí te voy a pedir que reduzcas las porciones, que disminuyas la ingesta de alimentos grasos, azucarados y salados, y que muevas el trasero. No te vas a desmayar de hambre, ni te dará por ir a la cocina a medianoche a comer chucherías o galletas. Seguro que puedes hacerlo, porque todo el mundo puede hacer cualquier cosa durante 17 días.
    Se basa en algunos principios muy simples, uno de los cuales es comer alimentos que favorecen la quema de grasas y ayudan al sistema digestivo.
    Quiero recalcar que el exceso de peso es siempre un indicio de desequilibrio nutricional y metabólico. En contra de la creencia popular, no se trata estrictamente de cuánto ejercicio se hace y cuánta comida se ingiere. Más bien es cuestión de qué tipos de alimentos se comen y de cómo se digieren, se asimilan y se metabolizan. Si alguno de estos componentes de la buena nutrición está en peligro, el cuerpo no estará debidamente alimentado a nivel celular, la función metabólica se verá afectada y se acumularán las toxinas. Por consiguiente, para perder peso con rapidez tenemos que optimizar la digestión y el metabolismo. Eso es exactamente lo que hace la dieta de los 17 días.Después de los primeros 17 días hay otros 17 días más, y luego otros 17, tres ciclos en total, más un ciclo de mantenimiento en el que podrás comer lo que te dé la gana, sobre todo los fines de semana.



    Texto recogido en el libro LA DIETA DE LOS 17 DÍAS, escrito por Mike Moreno.

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    domingo, 7 de agosto de 2011

    IDEAS BÁSICAS SOBRE EL TIPO DE GRASAS

    Hemos hablado de los carbohidratos y, aunque no es la primera vez, hoy nos vamos a referir a las grasas, porque tampoco todas son iguales, algunas son saludables y otras perjudiciales.
    Seguimos tomando como referencia el libro ULTRAMETABOLISMO: UN PLAN SENCILLO PARA BAJAR DE PESO.

    Las grasas buenas comunican mensajes de salud y pérdida de peso; las grasas malas comunican mensajes insalubres que contribuyen al aumento de peso.
    Para comunicar los mensajes, las moléculas de las células grasas se unen a uno receptores especiales en el núcleo de las células llamados PPAR. Los diferentes tipos de grasas interactúan con este receptores de diferente manera. Las grasas buenas, al contrario que las malas, hacen que nuestros genes incrementen el metabolismo, ayudan a quemar grasa y evitan que se produzca una resistencia a la insulina (es una condición donde se desarrolla una tolerancia a la insulina y se produce en exceso, razón por la que se tiende a comer excesos de azúcares y carbohidratos malos). Hay que ser sensible a la insulina, no resistente a ella.
    En definitiva, más importante que la cantidad de grasa que ingerimos es el tipo de ella. Una dieta baja en grasa puede que no nos haga perder peso sino consumimos las adecuadas, las buenas, las que estimulan la pérdida de peso.
    Las grasas esenciales omega 3 son unas de las grasas buenas y que encontramos en alimentos como el pescado, semillas de linaza y las nueces, que mejoran y amplía nuestro metabolismo y promueven la pérdida de peso.
    El pescado es la base fundamental de este tipo de grasa pero, no hace mucho que salió publicado también en medios de comunicación, pescados depredadores grandes como el atún o el pez espada acumulan más cantidad de metales pesados como el mercurio, ambos altamente tóxicos, por lo que nos aconsejan mejor el consumo de pescado silvestre, incluido el salmón, los aparentes, sardinas y anchoas frescas, procurando evitar es que no haya sido criado orgánicamente.
    En la dieta mediterránea es indudable el papel fundamental que juega en aceite de oliva y que forma parte del grupo de grasas monosaturadas. El consumo de aceite de oliva reduce la inflamación, incrementa la inmunidad y contiene poderosos antioxidantes llamados fenoles. Reduce la presión arterial y el azúcar en sangre, baja el colesterol y «adelgazar la sangre», se recoge en el libro
    Además no cuenta con efectos adversos que se asocian a grasas saturadas, grasas trans o los aceites vegetales poliinsaturados Omega 6.
    Algunos ejemplos de alimentos con grasas monosaturadas son, además del aceite de oliva, las avellanas, las almendras, nueces de Brasil, castañas, aguacate, semillas de sésamo y de calabaza.

    Pero en este libro también nos aporta una visión algo diferente a la de otros autores. Se nos dice que aunque muchas de las grasas saturadas son malas, dado sus efectos en el colesterol LDL, alguna es buena.
    Las glándulas mamarias humanas producen muchas grasas saturadas que son necesarias para el crecimiento y el desarrollo del niño. El cerebro humano está compuesto de grasa en el 60%, incluidas una grasa saturada especial llamada ácido laurico, grasa que se encuentra en la leche materna y que ayuda a incrementar la función inmune y a matar virus y hongos, y grasas omega 3. Estos grasas forman parte de las membranas de las células y se utilizan como fuente principal de energía para las células del corazón.
    Debemos reducir las fuentes de grasa procedente de carne, cerdo, Cordero... y aunque el consumo debe ser mínimo, no superior al 5% del total de calorías, nos aconsejan el consumo de fuentes altas en ácido laurico como son los productos derivados del coco.

    En pequeñas dosis, necesitamos un grasas poliinsaturadas sin refinar omega 6, que podemos encontrar en él la aceite de semilla de uva, aceite de girasol, aceite de sésamo o ajonjolí... el problema es que la mayoría de productos que podemos conseguir por ejemplo bajo la denominación de aceites vegetales, maíz, soja... son refinados y no favorables.

    Un error de percepción común es que los huevos contienen mucha grasa saturada. El huevo promedio sólo tiene 2 g y los nuevos huevos Omega 3 tienen menor cantidad. Los huevos contienen colesterol, sin embargo, la cantidad de colesterol en los alimentos están mínima que no tiene efectos significativos en su colesterol sanguíneo. Los huevos son una buena fuente de proteína sino somos alérgicos. Otro ejemplo, los mariscos también tienen colesterol pero mínima grasa saturada.
    COMER COLESTEROL NO LE INCREMENTA EL COLESTEROL, el colesterol en la sangre se crea a partir de grasas saturadas y azúcares o carbohidratos refinados.

    Entre las grasas más peligrosas nos encontramos las elaboradas por el hombre: son las falsas "grasas trans" o grasas parcialmente hidrogenadas.
    Estos grasas se obtienen cuando se añade hidrógeno al aceite vegetal para convertirlo en una grasa más sólida y la encontramos en la manteca vegetal, algunas margarinas, dulces, alimentos fritos, alimentos horneados, alimentos en paquetes, aderezos de ensalada y otros elementos procesados.
    Según se recoge en el libro, son tóxicos, bloquean el metabolismo, hacen aumentar de peso y también aumentan el riesgo de diabetes, enfermedad coronaria y cáncer.
    Se encuentran en casi todos los alimentos procesados u horneados porque nunca se dañan, no se vuelven rancias como la mantequilla o el aceite vegetal normal. Deberíamos no consumirlos.


    Tomamos como fuente el libro ULTRAMETABOLISMO/ULTRAMETABOLISM: UN PLAN SENCILLO PARA BAJAR DE PESO AUTOMÁTICAMENTE escrito por Mark Hyman, Maria Candelaria Posada

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